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DERMATOLOGÍA

Aumenta el melanoma entre las mujeres

El melanoma, el más grave de los tumores de piel, sigue aumentando espectacularmente desde 1980. Si la tasa de incidencia a mediados del siglo XX era de un caso por 1.500 habitantes, en el año 2000 esos mismos valores se sitúan en un caso por 75. La moda del bronceado es el principal factor responsable y las mujeres de entre 23 y 50 años son las más afectadas por este tipo de tumor, según destacó en Hamburgo (Alemania), en el último congreso de la Sociedad Europea de Oncología, Jonh Kirkwood, profesor de la Universidad de Pittsburgh, Pensilvania (Estados Unidos).Para Kirkwood, que anualmente publica varios trabajos científicos sobre melanoma, el pronóstico de este tipo de cáncer cutáneo depende de un diagnóstico precoz y de que sea de "bajo riesgo" o de "alto riesgo".

En la primera clasificación estarían, según explica, los tumores localizados en un área muy concreta y con una profundidad no superior a los 0,7 milímetros, en cuyo caso "se puede hablar de curación prácticamente total a los cinco años". En los tumores de alto riesgo, en los que también hay afectación ganglionar, la supervivencia en este periodo desciende al 65% cuando el crecimiento del tumor en vertical y hacia dentro se sitúa entre 0,7 y 1,5 milímetros; entre 1,5 y 3 baja al 50%, y si supera los 3 milímetros no alcanza el 30%.

En Estados Unidos se producen al año unos 47.000 nuevos casos y en Europa unos 37.000. El melanoma es un tumor de las células pigmentarias de la piel, "en el que en un 40% intervienen factores genéticos y en el 60% restante una excesiva exposición al sol". Uno de cada tres cánceres es un tumor maligno de piel y "el tratamiento siempre es la extirpación de la lesión cutánea", explica Kirkwood.

Si tradicionalmente el tratamiento quirúrgico del melanoma ha sido muy mutilante, en los últimos años han surgido procedimientos más conservadores, como la biopsia del ganglio centinela, según destaca Kirkwood, que evita la cirugía agresiva en el 85% de los pacientes.

Esta técnica permite detectar el primer ganglio que drena el tumor. Si el ganglio centinela no está afectado, el tratamiento quirúrgico es mucho menos agresivo. Cuando el ganglio centinela está afectado y puede haber metástasis, es preciso practicar una cirugía más radical. "Para aumentar la supervivencia y reducir el riesgo de recidivas se administra inmunoterapia con interferón alfa 2b, que refuerza las defensas naturales del organismo ante la enfermedad", añade.

Kirkwood subraya que la infancia y la adolescencia son los periodos en que las radiaciones solares pueden poner en marcha alteraciones mutantes de los melanocitos, que son las células pigmentadas de la piel, aunque el cáncer aparezca a edades muy posteriores. "La piel conserva memoria de las radiaciones solares recibidas. Si practicásemos una biopsia cutánea a quienes han tomado mucho el sol, sabríamos qué daños ha producido una sobreexposición solar", afirma.

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