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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

La alcaldesa de Pamplona, cuatro concejales y un diputado foral, objetivos del etarra Beaumont

La alcaldesa de Pamplona, María Yolanda Barcina, de Unión del Pueblo Navarro (UPN); un parlamentario foral y tres concejales de ese partido, y otro edil del PSOE eran los objetivos inmediatos del comando terrorista formado por Iñaki Beaumont Etxebarria y Jorge Olaiz Rodríguez, según se desprende de la declaración policial del primero, que fue detenido el pasado viernes cuando intentaba atentar contra el ex concejal de UPN Miguel Ángel Ruiz Langarica. Beaumont, sin embargo, ante el juez, lo negó todo: ser de ETA, haber intentado asesinar al concejal y hasta que llevase la pistola que le fue aprehendida.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, a petición del fiscal, ordenó el ingreso en prisión preventiva del presunto terrorista. Está imputado en delitos de pertenencia a banda armada, tenencia ilícita de armas y asesinato en grado de tentativa.Beaumont resultó sospechoso a los agentes de un vehículo policial de contravigilancia, cuando se encontraba en las proximidades del domicilio del ex concejal de UPN Miguel Ángel Ruiz Langarica. Cuando los policías intentaron identificarle, sacó una pistola, pero los agentes le redujeron y detuvieron. El arma era una Sig Sauer del calibre 9 milímetros parabellum, con un proyectil en la recámara y otros nueve en el cargador.

En su declaración policial afirmó que no sabía el nombre de la persona contra la que tenía que disparar, aunque ofreció su descripción: era un hombre de entre 50 y 60 años, pequeño, de pelo negro, con gafas y que tiene dos coches. Pensaba dispararle cuando se subiese al coche.

La descripción coincide con Ruiz Langarica, que tiene 61 años, está casado, es padre de tres hijos y vive al lado de donde fue detenido Beaumont.

Negar y negar

Sin embargo, ante el juez, Beaumont, de 23 años, negó que perteneciese a ETA, que fuera a atentar contra el ex concejal pamplonés y por negar, negó hasta que en el momento de la detención llevase la pistola Sig Sauer que se le intervino. También negó conocer a su compañero de comando Jorge Olaiz, de 22 años, que continúa siendo buscado por la policía.En el registro realizado en el domicilio de Beaumont, en el casco viejo de Pamplona, fue incautada munición del calibre 9 mm parabellum, para la pistola que llevaba, que según fuentes policiales no ha sido utilizada en ningún atentado, un ordenador, varios disquetes y documentación diversa. Los policías también realizaron registros en el domicilio de Jorge Olaiz, donde también fueron intervenidos diversos efectos y documentación.

Beaumont, militante de la organización juvenil radical Haika, sucesora de Jarrai, y con antecedentes de haber protagonizado algaradas callejeras, contó a la policía que había realizado varios viajes a Francia, donde recibió un cursillo sobre manejo de armas y explosivos, extremo que negó ante el juez.

Precisamente ayer, Beaumont iba a ser juzgado, junto con Olaiz y otros seis jóvenes, por haber participado presuntamente en los incidentes de la procesión del 29 de noviembre de 1999 en honor de San Saturnino, patrón de Pamplona. Los acusados insultaron a los concejales que desfilaban en la procesión y lanzaron gritos en favor de los presos de ETA. El juicio fue suspendido debido a la incomparecencia de Beaumont y Olaiz.

Fuentes de la Audiencia Nacional señalaron ayer que Beaumont es primo de Jesús María Beaumont Barberena, integrante de un comando que actuó en Navarra entre 1985 y 1987 y que fue condenado a varios años de prisión.

Carlos Íñigo Blasco, que fue detenido en la Herriko Taberna de la calle Jarauta de Pamplona, fue puesto en libertad tras comprobarse que no era la persona que acompañaba a Beaumont cuando presumiblemente iba a atentar contra Ruiz Langarica.

En riesgo

Por su parte, la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, manifestó a Europa Press que "los únicos que tienen un seguro de vida son aquellos que apoyan ideológicamente a ETA". Barcina agregó que todas aquellas personas que tienen ideas diferentes a los terroristas "están en riesgo".La alcaldesa precisó que los ediles pamploneses están tomando medidas de seguridad y seguirán las recomendaciones de autoprotección que les hagan los Cuerpos de Seguridad del Estado. "Ningún concejal, ni del partido socialista ni de UPN, puede bajar la guardia en el momento en que nos encontramos".

Aunque asimismo reconoció que la situación es "delicada" también para personas de otros ámbitos, como rectores, profesores de universidad, jueces, en definitiva "para todas aquellas personas que no estén en la línea ideológica o dando soporte a los terroristas de ETA".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de noviembre de 2000

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