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Andrés Segovia 'vive' en Japón

Linares, que ayer inició su Encuentro de Guitarra, abre canales con el país asiático

Nadie pensó que las cuatro giras que el célebre guitarrista Andrés Segovia realizó a Japón podían dar tanto fruto. Hoy se estima que son más de dos millones los japoneses que tocan la guitarra clásica española. De ello da buena nota el Festival de Música Española que, desde hace 20 años, se celebra en la ciudad japonesa de Kiosato, al norte de Tokio.Uno de los asiduos de los últimos años a esa cita ha sido el guitarrista Francisco Cuenca, director del Conservatorio de Linares (Jaén), quien muestra su sorpresa por la afición a las seis cuerdas en el país oriental. "Ha sido, sin duda, una herencia dejada por el maestro Andrés Segovia", subraya. Tal fue el fervor que la música de Segovia despertó en Japón que el guitarrista recibió la medalla del Sol Naciente, máxima distinción de ese país.

Trece años después de la muerte del que fue considerado como el más grande concertista de guitarra contemporánea, la memoria de Andrés Segovia (Linares, 1893-Madrid, 1987) sigue presente no sólo en su tierra natal, sino en todo el mundo. Así se deduce a la hora de comprobar la procedencia de la treintena de participantes en el Concurso Internacional de Guitarra que lleva el nombre del guitarrista universal. Jóvenes intérpretes de Japón, EE UU, Noruega, Reino Unido y distintas provincias españolas van a competir en Linares por un premio que, más allá de su dotación económica (se otorgan 900.000 pesetas en premios a los tres primeros clasificados), supone todo un lanzamiento profesional para el ganador, por cuanto el galardón lleva incluido el patrocinio de tres conciertos internacionales en Ankara, Nueva York y Sevilla.

El más madrugador de los aspirantes ha sido el joven japonés Yosiisha Matsumoto, que desde hace varios días se encuentra en Linares afanándose por afinar las cuerdas de su guitarra.

De forma paralela al concurso internacional, se celebra la décima edición del ciclo de grandes concertistas, que ayer abrió el guitarrista malagueño Javier García con un recorrido musical desde el Renacimiento hasta nuestros días.

Próximamente, actuarán otros músicos de élite como el italiano Luigi Puddu, el americano Willian Anderson o el venezolano Alirio Díaz, éste último uno de los alumnos aventajados del maestro Segovia. La tercera pata de esta cita con la guitarra es el curso de formación que los guitarristas consagrados que pasarán por Linares impartirán a las jóvenes promesas. "Es un certamen que es referencia de primer orden para los intérpretes de la guitarra clásica", asegura Francisco Cuenca, uno de los artífices de este encuentro.

Sin embargo, el Ayuntamiento linarense no quiere que su tributo a Andrés Segovia se quede sólo en un encuentro anual de guitarra. La próxima semana, el alcalde, Juan Fernández, va a presentar en la Embajada de Japón en España un protocolo de colaboración entre Linares y el país asiático con la guitarra como nexo principal.

"Queremos aprovechar el tirón que Andrés Segovia tiene en Japón para convertir la casa-museo del guitarrista en parada obligatoria en las rutas turísticas de los japoneses en España", ha señalado el concejal de Cultura, Juan Carlos Trujillo, que se ha empeñado también en traer un cuadro flamenco japonés al prestigioso concurso nacional de tarantas (cantes que surgieron en las minas) que cada año se celebra en Linares. De momento, ya tiene muy avanzados los contactos con el presidente de la Asociación de Música Española en Japón, Hiro Hamada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de noviembre de 2000