No todo es política en Wall Street
No todas las explicaciones sobre el mal momento que atraviesa Wall Street pasan por la política. La subida del precio del petróleo es inflacionista, los consumidores estadounidenses han llegado al límite -o más allá- de sus tarjetas de crédito y casi todas las grandes compañías están rebajando sus previsiones de crecimiento, una combinación de factores suficiente para poner en cuarentena a la bolsa. "La economía de Estados Unidos ha dejado de ser perfecta; está bastante bien, pero no es lo que era el año pasado", escribe el inversor y comentarista Peter Siris.Todo parece indicar que la política de la Reserva Federal de enfriar el crecimiento económico está dando sus mejores resultados en el peor de los momentos, al menos anímicamente.
Mañana miércoles se reúne el Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, para tomar una decisión sobre los tipos de interés, algo que sin duda haría de no mediar una situación política tan compleja y a la que no le hacen falta decisiones difíciles. Política, al fin y al cabo, pero esta vez monetaria, y Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal, optará posiblemente por esperar a otra ocasión.
Los últimos datos conocidos sobre la economía estadounidense, las peticiones de subsidio de desempleo semanal y el índice de precios a la producción, mostraban signos opuestos. 35.000 personas pidieron el subsidio de desempleo la pasada semana, el peor dato desde enero del año 1999, mientras que los precios a la producción crecieron en octubre pasado el 0,4%, dato que sin considerar el petróleo mostraba un descenso del 0,1%.


























































