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El 'narco' Oubiña aceptará su extradición inmediata desde Grecia, según su abogado

Laureano Oubiña, uno de los mayores capos gallegos del narcotráfico, aceptará ser extraditado desde Grecia sin procedimiento formal, como prevé el Convenio de Schengen, por lo que en una semana podría regresar a España, según aseguró desde Atenas su abogado Manuel Jesús Pérez Lorenzo. Sólo sería necesario que las autoridades griegas den también su consentimiento. Oubiña, de 56 años, fue detenido la noche del domingo en Halkida, en la isla de Eubea, en el mar Egeo, en un hotel en el que se alojaba junto a su hijastro, David Pérez Lago, quien violó la prohibición de viajar al extranjero (está en libertad bajo fianza y tiene retirado el pasaporte) para "llevarle medicinas".

"Máxima celeridad"

Pérez Lorenzo visitó ayer a Oubiña en dependencias policiales de Atenas durante algo más de media hora. Le encontró "sorprendentemente bien para lo que podía esperarse en una situación así". "Lo que quiere es volver cuanto antes a España para seguir luchando y demostrar que las acusaciones contra él son falsas. Hay que tener esto en cuenta, cuando todo el mundo hace lo contrario, es decir, dilatar la extradición". Por eso, según el abogado, Oubiña aceptará que ésta se produzca sin procedimiento formal, tal como prevé el artículo 66 del Convenio de Schengen, que la condiciona únicamente al consentimiento del acusado y del país afectado, en este caso Grecia. El capo gallego tiene pendiente el cumplimiento de una condena de cuatro años y cuatro meses por el intento de transporte de casi seis toneladas de hachís de Galicia a Holanda en 1997, y dos juicios por narcotráfico en la Audiencia Nacional.

Reflexión

Oubiña volvería a España en una semana si, como es previsible, las autoridades helenas no ponen objeciones. En otro caso, el procedimiento normal de extradición, que puede demorarse de ocho meses a un año, se realizaría con base en el Convenio Europeo de 1957 ya que Grecia no ha suscrito los posteriores de Bruselas de 1995 y de Dublín de 1996.

En todo caso el teniente fiscal de la Fiscalía Antidroga, Javier Zaragoza, aseveró ayer que instará "con la máxima celeridad" la extradición de Oubiña. Añadió que hoy como muy tarde se enviaría la documentación adecuada a las autoridades griegas y que la detención de Oubiña se realizó "con fines de extradición", según Interpol, lo que indica que no tiene causas pendientes en Grecia, pese a portar en el momento de su arresto un pasaporte español falso. Para responder ante un fiscal de ese presunto delito Oubiña fue trasladado ayer desde Atenas (donde permanece desde la misma noche del domingo) a Halkida. Después fue conducido de nuevo a la capital helena. Según fuentes jurídicas, en este tipo de casos algunas legislaciones contemplan la reducción de la pena impuesta en el país que concede la extradición para que ésta sea más rápida.

Pérez Lorenzo afirmó anoche que desconocía qué tratamiento se iba a dar a este asunto del pasaporte. Tampoco disponía de ningún dato sobre las posibles consecuencias del viaje al margen de la ley de David Pérez, en libertad bajo fianza y con el pasaporte retirado.

Pese a que fuentes policiales españolas afirman que el seguimiento del hijastro, que consideran que realiza labores de "correo y recadero", fue uno de los factores que llevaron al arresto del narcotraficante y que éste utilizó maniobras de despiste en su periplo hasta Grecia, su abogado niega taxativamente que David Pérez, de unos 23 años, fuese el hilo del que tiró la policía para llegar a su padrastro.

"Lo sé por comentarios de la policía griega, cosas que no se pueden contar... Pero sólo hay que ver un dato: si hubiese sido así, lo habrían detenido antes, porque ya llevaba un par de días con él; no le detuvieron el mismo día que llegó David", aseveró Pérez Lorenzo.

"Nadie que no sea muy cercano hubiese llegado hasta él", comenta el letrado, que asevera que le llevaba medicinas a Oubiña, un hombre que toma "veintipico pastillas diarias", a las que no podía acceder el capo. No precisa qué dolencias sufre: sólo que "le ha tratado un neurólogo" y que tuvo "alguna subida de tensión arterial". Agrega que Oubiña dispone de su medicación y no escatima elogios para el trato "particularmente bueno" que le ha dispensado la policía griega.

David Pérez había sido detenido junto a su madre, Esther Lago, y otras 15 personas el 1 de octubre de 1999, el mismo día que Oubiña logró escapar de la Operación Ocaso. El Servicio de Vigilancia Aduanera requisó 15 toneladas de hachís en el barco de bandera hondureña Regina Maris, pero alguien avisó al capo del dispositivo policial y escapó pese a que había estado poco antes en la comisaría de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) para cumplir su obligación de comparecer quincenalmente ante la policía.

Por ese alijo Oubiña está imputado en un sumario que instruye el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, además de otro por el desembarco de hachís en la ría de Vigo en 1997 (por el que ya ha sido condenado otro famoso narcotraficante de las Rías Baixas, José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco). Por esta causa el fiscal solicita para Oubiña seis años y nueve meses de prisión y multa de 7.500 millones de pesetas.

Pero ese esquinazo de Oubiña a la policía en Vilagarcía se repitió en Zúrich en marzo pasado. Fue detenido con un pasaporte portugués falso pero quedó en libertad cuando su abogado le envió a Suiza la documentación en regla. La policía española recibió un soplo de sus colegas helvéticos cuando el capo estaba ya libre. El juez García Castellón no había dictado orden de búsqueda y captura internacional pese a que llevaba seis meses huido, por lo que en los archivos de Interpol no constaba que nadie buscase a Oubiña.

Cuando el magistrado por fin envió la orden de busca y captura el 18 de marzo pasado, se había marchado. No se volvió a tener noticia de él hasta que hace mes y medio fue detectada su presencia en Italia. De allí pasó a Grecia, donde acabó un año de fuga.

Quizá porque en el país heleno había demasiada policía. Precisamente el fin de semana de la detención de Oubiña en Eubea, Interpol celebraba en otra isla, la de Rodas, su 69ª Asamblea, en la que participaban policías españoles.

Los políticos aplauden a la policía helena y exigen que se eviten más huidas

Fue más incisiva lógicamente la diputada socialista Carmen Romero, quien felicitó a la Interpol "por haber conseguido lo que no han sido capaces las autoridades españolas". Romero confió en que el procedimiento judicial contra Oubiña sea "rápido" para que no pueda volver a darse a la fuga. "Esta detención tiene que servir para hacer una reflexión de lo ocurrido la primera vez y, además, hay que conocer por qué no hubo eficacia policial para que haya estado tantos meses de fuga. El diputado del Bloque Nacionalista Galego (BNG) Francisco Rodríguez alabó por su parte la captura del narcotraficante, al tiempo que reflejó su extrañeza por el hecho de que fuera arrestado en Grecia. "Es increíble que las autoridades españolas no evitaran su fuga. Sólo se puede entender desde la pasividad o la connivencia", afirmó, y subrayó la conveniencia de condenar "más abiertamente" el blanqueo de dinero que rodea al narcotráfico.

En esa línea la portavoz del PNV Margarita Uria llamó la atención sobre "las facilidades" de que dispuso Oubiña para escaparse y pidió una reflexión sobre la necesidad de intensificar la lucha contra los grandes narcotraficantes y no sólo contra el "pequeño trapicheo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de noviembre de 2000

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