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Kostunica anuncia en Sarajevo el restablecimiento de relaciones entre Yugoslavia y Bosnia

"Yugoslavia respetará plenamente el acuerdo de Dayton" y restablecerá relaciones diplomáticas con Bosnia-Herzegovina, aseguró ayer el presidente de Yugoslavia, Vojislav Kostunica, en Sarajevo. Kostunica logró ayer una triple carambola en esa capital. Dio satisfacción a los nacionalistas serbios con su presencia en el entierro definitivo del poeta serbio Jovan Ducic, en Trebinje, república serbia de Bosnia. Aplacó a la presidencia colegiada de Bosnia al entrevistarse con ellos en el aeropuerto de Sarajevo. Y culminó la jornada con una visita a Montenegro.

En Podgorica, Kostunica pidió al Gobierno de Montenegro que dé una muestra de buena voluntad y aplace la discusión sobre la estructura de Yugoslavia hasta la formación del Gobierno de Serbia tras las elecciones del 23 de diciembre. Poco después, Kostunica declaró su apoyo a la candidatura del montenegrino Zoran Zinic, del Partido Socialista Popular (SNP), para el puesto de primer ministro de la federación yugoslava.La presencia del presidente de Yugoslavia ayer en la ciudad mártir de Sarajevo, bombardeada por las fuerzas serbias entre 1992 y 1995, supone un hito en la vía de la reconciliación en esa región castigada por la guerra en la década pasada.

El comisionado de la ONU para Bosnia-Herzegovina, el ex general de Estados Unidos Jacques Paul Klein, desparramó el tarro de las esencias sobre Kostunica: "El hecho de su presencia aquí muestra su carácter de estadista". "La era Milosevic se ha acabado", concluyó Klein. El representante de la ONU consideró, en contra de las reticencias despertadas entre los dirigentes de la Federación croato-musulmana, que "el hombre que derrotó a Slobodan Milosevic viene a Sarajevo para fomentar nuevas relaciones entre Bosnia-Herzegovina y Yugoslavia". Klein dijo que "para Washington unas buenas relaciones entre Bosnia-Herzegovina y Yugoslavia son claves para estabilizar la región".

Kostunica inició su jornada en Trebinje, al sur de Bosnia-Herzegovina. En medio de un solemne ceremonial religioso ortodoxo se cumplió el deseo del poeta y diplomático nacionalista serbio Jovan Ducic de ser enterrado en su Trebinje natal. El poeta nacional serbio murió en el exilio en EE UU en 1943, y tuvo que esperar 57 años para volver de forma definitiva a su tierra.

La asistencia de Kostunica al acto de Trebinje había despertado recelos e irritaciones en la dirección de la entidad croato-musulmana de Bosnia-Herzegovina. El ex primer ministro musulmán Haris Silajdzic había declarado: "Kostunica vino ayer aquí por Radovan Karadzic , hoy por el poeta, y mañana, ya veremos".

En el aeropuerto de Sarajevo Kostunica se encontró a primera hora de la tarde con el serbio Zivko Radisic, presidente de turno de la dirección colegiada de Bosnia-Herzegovina, el representante musulmán Hamid Genjac, el sucesor del recientemente dimitido Alia Izetbegovic, y el ministro de Asuntos Exteriores croata Jadranko Prelic. En presencia de Klein, que rebosaba satisfacción, Kostunica dijo: "Nuestro encuentro de hoy es un anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas. Eso se cumplirá en cuanto la República Federal de Yugoslavia tenga su Gobierno federal, que es cuestión de días". Reconoció Kostunica que la reunión de Sarajevo se produjo antes de lo previsto y le había cogido por sorpresa, "pero tiene un carácter simbólico".

Tuvo Kostunica palabras importantes sobre el acuerdo de Dayton, que puso fin a la guerra de Bosnia en 1995 y que en su día calificó de "traición" a Serbia por parte del ex presidente Milosevic. "Nuestra actitiud y la mía personal es que, al lado de la constitución y la resolución 1.244 de la ONU , el acuerdo de Dayton es una de los documentos constitutivos de la República Federal de Yugoslavia", dijo Kostunica. Y subrayó: "Yugoslavia respetará plenamente el acuerdo de Dayton". Añadió que había tratado con sus interlocutores el delicado tema de la sucesión de la antigua Yugoslavia y su puesto en la ONU.

Por otra parte, Milosevic reapareció ayer en público, aunque no ha quedado constancia gráfica, en una reunión de su Partido Socialista de Serbia (SPS). Todo indica que los asistentes se tiraron los trastos a la cabeza a la hora de señalar a los culpables del desastre electoral del pasado 24 de septiembre. Hubo fuertes críticas entre los miembros del cogollo dirigente del SPS. Milosevic calificó de traidores y de "espías de la DOS" a sus críticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de octubre de 2000

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