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EL IMPACTO DE LA CRISIS PETROLERA

Arabia e Irán calman al mercado al afirmar que no cortarán el flujo de crudo

Riad / Teherán

Los Gobiernos de Arabia Saudí e Irán anunciaron ayer que mantendrán su producción y exportación de crudo a Occidente a pesar del conflicto palestino-israelí. La posición de ambos países dio un respiro al mercado petrolero y el precio del crudo retrocedió de 35 dólares al inicio de la sesión a 34,05 al cierre. El secretario de Energía de EE UU, Bill Richardson, señaló además "que no hay razones para creer que los países árabes cortarán su producción".

Tranquilidad transitoria

El mercado petrolero vivió ayer una jornada de relativo alivio. Hubo inquietud, pero no el pánico del jueves pasado. El precio del barril brent abrió la sesión en Londres a 35 dólares (todo apuntaba a que iba a ser una sesión de infarto) pero poco a poco fue perdiendo fuerza y más aún después de que a media tarde, los dos productores de crudo más importantes de Oriente Próximo, Arabia Saudí e Irán, confirmaran que no iban a suspender su producción y exportación de petróleo a Occidente a raíz del conflicto entre Israel y Palestina.Desde Irán lo aclaró el representante de ese país ante la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Hosein Kazempur Ardebili. "Los productores no suspenderán su producción de petróleo para castigar a los países de Occidente que respalden a Israel", dijo Ardebili. "No osbtante", aclaró después, "nadie puede saber lo que sucederá si la situación empeora (...) Puede que los pueblos musulmanes exijan a sus gobiernos que actúen en favor de Palestina".

Un portavoz del Gobierno de Arabia Saudí, por su parte, declaró: "Al reino ni siquiera le ha pasado por la mente decretar un embargo petrolero" como el que causó la crisis de 1973. Fuentes cercanas al Gobierno saudí, citadas por la agencia Reuters, han descartado la posibilidad de que el crudo saudí no llegue a los mercados. Esto supone realmente un alivio, si se tiene en cuenta que el crudo saudí representa dos tercios del total de las exportaciones de esta materia prima en el mundo.

Ayer, un analista del mercado de Singapur, el tercero del mundo en volumen de negociación de contratos petroleros tras el de Nueva York y Londres, confirmó que "fundamentalmente nada había cambiado en el mercado". "No hay informes de que se hayan producido interrupciones en los flujos de petróleo y hasta que eso no suceda, no hay razón para que cunda el pánico", dijo el intermediario.

Pero cuidado. Cuanto "más se relaja el mercado, más fuerte es la subida después", avisó ayer un intermediario de la principal petrolera española con muchos años en el negocio. La tensión y el nerviosismo están instaladas en el mercado. El precio ya no se ajusta cada día, sino cada hora. La escalada de la violencia en Oriente Próximo ha revuelto el mercado pero éste ya estaba al borde de un ataque de nervios. Todos los factores que provocaban la inquietud previa al enfrentamiento entre israelíes y palestinos siguen ahí, y pueden agravarse.Los países productores, tanto de la OPEP como independientes, están produciendo a su máxima capacidad. Ayer un analista comentaba que los altos precios del crudo del último año han estimulado la inversión en exploración producción, pero que los resultados de esos desembolsos en el mercado no se verán a corto plazo.

Hasta ayer, los analistas coincidían en afirmar que no falta crudo en el mercado. Que de momento hay buen flujo. Sin embargo, aclararon que las refinerías europeas y estadounidenses están procesando todo el crudo que pueden a la mayor velocidad posible ante la creciente demanda. El efecto de esta vorágine de la industria de refino impulsa a las petroleras a comprar todo el crudo que pueden al mejor precio que obtengan. Ese precio ya es alto y ante una mayor demanda de las compañías, más se eleva.Cualquier obstáculo al libre flujo de petróleo a los puertos y de ahí a las refinerías hará que los precios del crudo se disparen durante este invierno. Según los analistas, el mercado estadounidense tiene tendencia a sobrerreaccionar a cualquier eventualidad y no descartan que el barril llegue a los 40 dólares.

En EE UU preocupa el hecho de que los inventarios de las compañías petroleras estén en su nivel más bajo de los últimos 20 años. Los últimos informes (publicados a principios de esta semana) de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Instituto Americano del Petróleo (API) son alarmantes. Ambos institutos de vigilancia de los países industrializados advirtieron que los depósitos se están vaciando a un ritmo preocupante. La razón es que durante los periodos de precios altos, las compañías sólo compran el crudo necesario para refinar. No almacenan porque pierden dinero si lo hacen. Los analistas prevén que la situación no se revierta hasta mediados del segundo trimestre de 2001.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2000

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