Los embajadores de Croacia, Bosnia y Eslovenia debaten en Barcelona el futuro de los Balcanes
Slobodan Milosevic no debe continuar, bajo ningún pretexto, en la escena política de Serbia. Los embajadores de Croacia, Eslovenia y Bosnia en España coincidieron ayer en esta afirmación durante unas jornadas organizadas por el Consejo Europeo de Acción Humanitaria y Cooperación en Barcelona. Los tres diplomáticos mostraron serias dudas acerca del talante auténticamente democrático del nuevo presidente serbio, Vojislav Kostunica, y pidieron a la comunidad internacional que controle su actuación. El embajador croata, Frane Krnic, afirmó que "hasta hace un par de años los nuevos gobernantes actuaron como representantes del nacionalismo excluyente serbio". Krnic pidió al presidente serbio que ahora tenga "el coraje de entregar a Milosevic y al resto de su Gobierno al Tribunal Internacional de La Haya". Pero la política exterior de la Unión Europea tampoco se salvó de las críticas. Según los diplomáticos presentes en Barcelona, la UE no cumple las promesas de ayuda que hizo a Bosnia, Croacia y Eslovenia cuando consiguieron su independencia. "Y ello daña la credibilidad de las instituciones comunitarias" afirmó el embajador de Bosnia-Herzegovina, Illia Koulzack. Éste también mostró su preocupación por el hecho que la comunidad internacional esté dispuesta a levantar las sanciones a Serbia antes de ver la actuación de sus nuevos gobernantes. Según Koulzack, el Gobierno serbio debería demostrar su "vocación democrática" antes de ver levantadas las sanciones.


























































