ERC rompe "de forma oficial" la posibilidad de lograr acuerdos con CiU

Por si Convergència i Unió (CiU) no lo había entendido, el secretario general de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod, emitió ayer un comunicado para cerrar "de forma oficial, pública e irreversible" la posibilidad de un acuerdo estable entre Convergència y Esquerra en el Parlament. Carod, que el miércoles ofreció solemnemente un pacto de Gobierno a Pujol, afirmó ayer que el objetivo de ERC es "hacer posible un Gobierno de centro izquierda en Cataluña, de carácter progresista".

El debate de política general, que se celebró entre el martes y el jueves en el Parlament, ha levantado una muralla entre Convergència y Esquerra e incluso ha deteriorado las relaciones personales entre los máximos dirigentes de estos partidos. Desde el atril parlamentario, Pujol no sólo rechazó la mano tendida por Esquerra, sino que lo hizo con un tono que la cúpula del partido republicano, especialmente Carod, consideró humillante. Consciente del "error" -el propio Pujol lo calificó- y del peligro de arrojar a Carod al campo de la oposición de izquierdas encabezada por Pasqual Maragall, el presidente de la Generalitat intentó entrevistarse personalmente con el líder independentista para cerrar heridas, pero no lo consiguió.Pujol quiso reunirse con Carod el mismo miércoles -el día de su enfrentamiento en la Cámara-, pero el dirigente republicano lo evitó. Finalmente, el encuentro en el Palau de la Generalitat se celebró el jueves por la mañana y duró 28 minutos, según explicó ayer el secretario general de ERC.

Carod aclaró que acudió al encuentro "únicamente por respeto institucional al presidente" y le expresó su malestar por lo que juzgó una falta de consideración y respeto hacia ERC. Asimismo Carod transmitió al líder de CiU lo que horas después afirmó con rotundidad: que el debate de política general y la negativa de Convergència a explorar un pacto con Esquerra indican que "se acaba una etapa en la política catalana". "A partir de ahora, CiU, de forma voluntaria, tiene como único aliado al PP", señala Carod en una nota que difundió ayer.

Contratiempo

La declaración de Carod supone un serio contratiempo para la estrategia de CiU, cuyos dirigentes negaban tras el debate que el PP sea su socio preferente. El propio Pujol y el consejero de Relaciones Institucionales y líder de Unió, Josep Antoni Duran, se esforzaron tras el debate en tratar de convencer a sus propios correligionarios de que CiU había pactado resoluciones con todos los grupos parlamentarios y, por tanto, no depende del PP. El malestar por el trato que Pujol dio a Carod era también evidente entre los sectores más nacionalistas de Convergència.El presidente de la Generalitat, que ayer visitó Alguer (Cerdeña), volvió a admitir que su respuesta no fue la más adecuada, pero lo achacó a las críticas que le había lanzado el líder de Esquerra.

Historia

Consuelo Bautista

Pujol justifica sus pactos por la necesidad de "hacer política seria y no fuegos de artificio"

El dirigente ecosocialista anunció que la colaboración entre el PSC, ERC e IC-V quedará reflejada de inmediato en tres propuestas para acabar con "la relajación" de la Cámara catalana. Aun así, consideró que la "prueba de fuego" para este entendimiento será el debate de presupuestos, que se celebrará el 28 y 29 de noviembre.En cambio, Esteve pidió que no se extraigan "excesivas conclusiones" del debate de política general y aún se mostró confiado en proseguir el diálogo con Esquerra. Pese a la contundente y formal declaración de Carod de ayer, Esteve aseguró que el debate de política general tampoco sirve como indicativo de la posición de ERC y todavía apuntó la posibilidad de un eventual pacto de gobernabilidad entre CiU y ERC en esta legislatura.

Pujol también restó relevancia a la resolución presentada por los tres partidos de izquierda, que el jueves fue rechazada por el bloque de 68 votos formado por CiU y el PP. A su juicio, el texto "está lleno de contradicciones", no constituye un programa de gobierno de la oposición y únicamente se trata de un intento del PSC de "erosionar a su Gobierno". "El debate ha demostrado que no existe una alternativa de gobierno y programática a la de CiU", remachó.

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