Zaplana admite que los empresarios no están todos por la fusión de las cajas

El presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, dio ayer por sentado que su proyecto de fusionar las cajas de ahorro valencianas no cuenta con el respaldo unánime de los empresarios. "No creo", señaló el presidente en Alicante, "que los empresarios apuesten por la fusión de forma global, aunque sí he leído hoy [por ayer] que una parte está de acuerdo". Se refería el presidente a la decisión anunciada por la CEV, de defender la alianza entre Bancaixa y CAM en la próxima reunión de la cúpula empresarial autonómica, prevista para el próximo mes de octubre. Rafael Ferrando, dirigente de la CEV, defendió el pasado jueves, tras consensuarlo con su junta directiva, que la fusión sería positiva y necesaria siempre que no se perjudique a las pymes valencianas. Zaplana reiteró que se deben marcar diferencias entre la solicitud del Consell para que las cajas "exploren" todas las posibilidades, y las decisiones que al final adopten sus órganos de gobierno con todos los elementos de juicio en sus manos. "Creo que las cajas tienen que colaborar, que tienen un papel importante que jugar, y que en algunas cosas deben ir de la mano", declaró sin especificar qué asuntos interesarían esa unión.

"No me atrevo a marcar una posición definitiva sobre la fusión", aseguró Zaplana al ser cuestionado por la posibilidad de que la fusión se lleve finalmente a cabo. "Cualquier proceso de esta naturaleza", añadió, "tiene ventajas e inconvenientes, y en función de eso se toma una decisión". "Yo soy político", concluyó, "sé cuáles son mis competencias y mi cometido y dónde acaban".

En Valencia, el consejero de Economía, Vicente Rambla, aseguró que los empresarios valencianos no deben temer que haya un trato diferencial o a peor a causa de una hipotética fusión de las cajas. Rambla calificó de "razonable" la posición de los empresarios, que piden respeto a los criterios y a las condiciones con que se trata ahora a los empresarios clientes de ambas entidades.

Respecto a la situación de la fusión de Bancaixa y CAM, el titular de Economía indicó que, como ya explicó antes del verano, el Gobierno alienta a las cajas para que colaboren en ámbitos como su corporación industrial, como sus inversiones o en el de la obra social. Rambla anticipó que ambas entidades "están teniendo sus primeros contactos para efectivamente llevar adelante una integración que, sin duda, sería un cambio de rumbo en la línea de actuación de las dos cajas". El consejero agregó que pronto se concretará la forma y manera en que ambas entidades financieras acercarán posiciones.

Sin presiones partidistas

El portavoz adjunto de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas, Joan Antoni Oltra, declaró que la opinión expresada por el presidente de la CEV, Rafael Ferrando, era "una más" y remarcó que la decisión última deben adoptarla, "sin presiones ni injerencias", las cajas. Oltra subrayó que una fusión de estas características es una medida importante "que puede tener beneficios, pero también otros aspectos que hay que cuidar, referidos a plantillas, coste social y a la representación del sur de la Comunidad, por lo que ha de ser estudiada detenidamente". "Está bien", continuó, "que se vayan exponiendo opiniones, pero al final son los órganos rectores, que para eso lo son, los que deben tomar una decisión, sin preciones de carácter partidista o de algún sector en concreto".Por otra parte, el consejo de administración de la CAM se reunió ayer en Alcoy, donde se celebraban actos por el 125 aniversario de Caja de Alcoy, una de las fundadoras de la entidad actual, informa Lucía Gadea. Tras la reunión se inauguró la escultura L'Ocell, obra del artista Antoni Miró forjada en bronce y de 300 kilos de peso. La pieza, ubicada en la sede central de Cajalcoy en la plaza Pintor Gisbert, ha sido escogida como imagen distintiva del aniversario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de septiembre de 2000.