Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

Cuatro madejas de un mismo hilo

Tirando de un mismo hilo, el juez Baltasar Garzón ha llegado a cuatro madejas de un mismo cesto. El extremo de la hebra condujo al descubrimiento de la estructura financiera de ETA, que conllevó la ilegalización de KAS y el nacimiento de Ekin. Tirando, tirando, el titular del juzgado central de Instrucción número 5 cerró el diario abertzale Egin. Agarrado al mismo cabo, el llamado ministerio de Exteriores de ETA, la red Xaki, fue desenmarañado. Y un nuevo tirón ha desequilibrado ahora lo que el Ministerio del Interior denomina "la estructura política de ETA en España".El primer golpe vino el 28 de mayo de 1998, cuando la policía descubrió la estructura financiera de ETA a través de una empresa pesquera. Seis de los 10 detenidos en esa operación fueron acusados de militar en la banda y el juez llegó a ilegalizar a KAS, al considerar que formaba parte de la misma estructura criminal de ETA. Esta ilegalización fue el germen de Ekin (Hacer), heredera de los postulados y los trabajos de KAS.

Las mismas pesquisas llevaron al cierre del diario Egin, el 15 de julio de 1998, bajo la argumentación de que era "un instrumento del entramado delictivo de ETA-KAS" y de que el periódico se subordinaba "a las órdenes que recibe de la organización". Garzón llegaba así a la segunda madeja tirando del mismo hilo, a sabiendas, como se decía en el auto de procesamiento de que se le quedaban en el tintero "algunos aspectos que deben continuar siendo investigados". Citaba 12 puntos.

Los documentos y las investigaciones continuaron por la misma senda hasta llegar a la llamada red internacional de ETA, que recibió el golpe de gracia el 29 de enero de este mismo año, en lo que parecía el epílogo de las pesquisas abiertas tras las dos operaciones anteriores. Esta red, denominada Xaki, era supuestamente "el puente entre la dirección de la organización terrorista y los comités de deportados y huidos de ETA". Ahora le ha tocado el turno a Ekin, presuntamente la cuarta madeja del tejido terrorista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de septiembre de 2000