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Tropas británicas liberan en Sierra Leona a los militares secuestrados

Un soldado británico murió ayer en la misión de rescate de sus seis compañeros y del oficial del Ejército de Sierra Leona que seguían secuestrados por la milicia armada de este país africano a pocos kilómetros de la capital, Freetown. En el asalto fallecieron también 17 miembros de los rebeldes West Side Boys, según confirmó el portavoz del Gobierno de Sierra Leona, Julius Spencer. Además, las tropas británicas registraron 12 heridos, uno de ellos de gravedad, en el ataque perpetrado al amanecer por el regimiento de paracaidistas con el respaldo del Ejército y helicópteros del Reino Unido.

Concesiones inalcanzables

"La operación ha sido un éxito total. Se llevó a cabo in circunstancias de enorme peligro", dijo el primer ministro, Tony Blair. Sir Charles Guthrie, jefe del personal de la Defensa británica, confirmó en Londres que se habían registrado "algunas bajas" en el bando británico durante el asalto contra la base de la milicia opuesta al plan de paz de 1999. "Los West Side Boys lucharon duro. Hubo un importante intercambio de fuego entre ellos y las fuerzas británicas", señaló por la mañana en conferencia de prensa sin entrar en detalles sobre la envergadura de las bajas británicas. Horas más tarde, el Ministerio de Defensa confirmó la muerte de un soldado y los 12 heridos.

Mientras tanto, fuentes gubernamentales de Sierra Leona indicaron que los West Side Boys perdieron a 17 combatientes además de su líder, Foday Kallay, que fue capturado junto a una decena de sus hombres. Los prisioneros se encuentran bajo control de Unamsil, la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Sierra Leona.

El ministro británico de Defensa, Geoffrey Hoon, justificó la orden de ataque en las "concesiones políticas irrazonables e inalcanzables" que solicitaba el autoproclamado brigadier general Kallay. Previas negociaciones condujeron a la liberación, el 30 de agosto, de cinco soldados de bajo rango entre los 12 militares que cayeron prisioneros de los rebeldes de Sierra Leona. "Los secuestradores habían amenazado repetidamente con matar a los soldados y, es más, entendemos que se llevaron a cabo simulacros de ejecuciones", señaló ayer el ministro británico.La misión contaba desde el pasado miércoles con la autorización de Blair, quien dio la luz verde durante el fin de semana. "Es una nueva manifestación de la negativa de sucesivos Gobiernos británicos de hacer tratos con terroristas y secuestradores", recalcó Hoon. Los soldados rescatados fueron trasladados al buque de la Marina británica Sir Percival, anclado en aguas próximas a Freetown.Tras el aparente éxito de la operación, comienzan las investigaciones para esclarecer cómo una patrulla de experimentados soldados, que han servido en Kosovo e Irlanda del Norte, se adentró sin las debidas precauciones en terreno controlado por los hombres de Kallay. Desde el comienzo de la crisis, el pasado 25 de agosto, el Ejército británico insiste en que sus tropas efectuaban una operación rutinaria, pero Naciones Unidas niega haber autorizado el desvío de los soldados de la carretera principal y la incursión en la base de los West Side Boys.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2000

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