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Todos contra el Atlético Comienza la Segunda División más fuerte que se recuerda, con los rojiblancos como favorito s

Una división ingrata, sin brillo, con campos estrechos y recompensas menores. Eso le espera este año al Atlético de Madrid. "Un añito en el infierno", rezaba la publicidad del club en su campaña de captación de socios, cuyos resultados han sido espectaculares. La operación retorno comienza este domingo. El lugar, Valencia. Pero el rival no será el reciente subcampeón de Europa. Será el Levante, con el que no se enfrenta el Atlético en Liga desde hace 35 años, desde la última ocasión en que el Levante estuvo en Primera. Será a las 20.00, en el Nou Estadi de Valencia, y con la televisión por testigo (Canal +). El Levante será el primero de los 21 escollos que se encuentren los rojiblancos en su carrera por el ascenso. 21 equipos que comparten consigna: todos contra el Atlético, un equipo que maneja un presupuesto de 9.000 millones y que se ha gastado 5.800 en nuevos fichajes.Sin embargo, la Segunda se presenta este año con un aire distinto al habitual. Un cierto aire a Primera. Los descensos del Atlético, del Betis, o del Sevilla le dan un brillo insólito a la Segunda. La distancia entre las dos divisiones se ha acortado de forma radical: mayor número de socios, mayor capacidad en los estadios y mayor interés por parte de las televisiones. Fernando Zambrano, el técnico en quien Jesús Gil ha confiado para abandonar cuanto antes lo que en el Atlético han dado en llamar el infierno, subraya que cada vez hay menos diferencia entre los equipos de una y otra categoría: "En Primera hay equipos de Segunda y en Segunda hay equipos de Primera", dice Zambrano, que sin embargo reconoce una diferencia sustancial: "Lo que verdaderamente diferencia de verdad a ambas categorías es que en Segunda no están ni el Madrid ni el Barcelona".

No están el Madrid ni el Barcelona. Cierto. Pero la Segunda empieza a tener un gancho del que casi siempre careció. Al menos así piensan los responsables de las televisiones. Nada menos que cuatro de los 11 primeros partidos de la categoría se podrán ver por la pantalla. Ya ocurrió ayer con los tres encuentros disputados: Getafe-Córdoba (0-0), Albacete-Tenerife (1-0, gol de Sabas) y Lleida-Eibar (0-0). Y ocurrirá hoy en el partido estrella que disputarán el Levante y el Atlético. Sin embargo, las cámaras no serán téstigos de los dos partidos con los que se estrenan los equipos sevillanos: el Betis ante el Compostela y el Sevilla en su estadio frente al Murcia.

Pero hay más datos que corroboran la tesis de que la brecha entre las dos categorías se está cerrando. 16 de los 22 equipos participantes, todos excepto Getafe, Leganés, Eibar, Badajoz, Universidad de Las Palmas y Ferrol, han estado en alguna ocasión en Primera y la suma de sus participaciones en la máxima categoría alcanza las 280 temporadas. En ese ranking, el líder es el Atlético, con 65 participaciones, seguido de Sevilla, con 57, y Betis con 37. Los tres grandes de la competición han ganado un total de 11 Ligas en Primera -nueve el Atlético y una cada equipo sevillano-. Entre los tres llegan a los 100.000 socios, un aspecto éste en que el caso del Atlético es particularmente significativo, pues está cerca de conseguir 40.000 abonados, una cifra que sólo superan en el fútbol español Barça y Real Madrid, y a la que se acerca el Valencia.

Pero no sólo los tres descendidos parten con opciones para regresar a Primera. El histórico Sporting de Gijón, con 36 participaciones en la máxima categoría, 13.000 socios y un presupuesto de 2.500 millones; el Tenerife, con una numerosa afición tras de sí, y un historial de cierta relevancia en fechas recientes; o el Salamanca, el sorprendente damnificado la pasada temporada por el empujón final del Las Palmas, al que llegó a sacar 15 puntos, tienen serias opciones de convertirse en alternativa a lo que se supone debería ser gobierno del Atlético y los clubes sevillanos. También aportarán el sabor de lo clásico equipos como el Murcia, Elche o Córdoba, rescatados de la Segunda B en los últimos años.

La Segunda como espejo un poco borroso de Primera suma un dato más: este curso no habrá filiales, con el obligado descenso por el efecto dominó del Atlético B, una circunstancia que no se daba desde hace 22 años. La Segunda, en fin, maneja presupuestos de Primera, será seguida por aficiones de Primera y verá a jugadores de Primera. Pero pese a todo, para los grandes no deja de ser un infierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de septiembre de 2000