Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:ÁREA LIBREEl libro

Modelo de conducta

Dado a conocer con Luces de neón, Jay McInerney destacó dentro de la generación que volvió al núcleo duro de los valores morales en la ficción estadounidense. Pero la mejor pista que se puede dar al lector es la de situarlo en el grupo de jóvenes escritores que, en la década de los ochenta, se ampararon en el área de influencia de Tom Wolfe.McInerney se parece a su colega Bret Easton Ellis, pero en fino, que Ellis es bastante gore. Los dos se ocupan de la crisis del ejecutivo que cree en el éxito como suprema manera de alcanzar el éxtasis. Y los dos lo hacen con un hiperrealismo de videoclip, consistente en detalles captados con Polaroid, listados de marcas -de ropa, de objetos, de coches-, y un distanciamiento bastante objetivo: lo que se ve y lo que se oye proporcionan todo el significado de un viaje rápido a la decadencia. Modelo de conducta se lee como una crónica de tres vidas de diseño en Manhattan: Philomena es una top-model que está cansada de ser tan bella y, como suele pasar con estas chicas, acaba saliéndole rana al novio, llamado Connor, que escribe sobre famosos en una revista femenina; también está Jeremy, un novelista que se monta un rollo neurótico con su perro. Al principio todo es glamour, pero las bajas pasiones -las de siempre: el sexo y el empeño en fastidiar al prójimo- acabarán por aguar la fiesta. JUAN MARÍN

Autor: Jay McInerney Editorial: Ediciones B Precio: 2

200 pesetas Traducción de Daniel Aguirre Oteiza

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de agosto de 2000