El IVVSA tendrá que explicar el derribo de un edificio protegido

El Instituto Valenciano de la Vivienda tiene dos meses para explicar "los motivos técnicos" que le llevaron a demoler el edificio protegido de la calle Roteros 18 de Valencia sin licencia, explicó ayer Francisco Lledó, concejal delegado de Obras en la Vía Pública y actual alcalde en funciones. A partir de ese momento, el Ayuntamiento aplicará las posibles sanciones, que pueden ir "desde una multa hasta la obligación de dejarlo tal y conforme estaba", afirmó el concejal. "Hoy en día, todo puede reconstruirse", añadió.La Asociación de Vecinos de Amigos del Centro Histórico fue la primera en alertar sobre la demolición del edificio cuya protección de nivel 2 exigía que se respetara la estructura. La Consejería de Obras Públicas carecía de licencia para la demolición por lo que el Ayuntamiento paralizó las obras el pasado 8 de agosto.

"La Administración no actúa a lo loco", opinó el concejal, "habrán tenido sus motivos pero tendrían que haberlo comunicado". Lledó resaltó "la excelente labor inspectora que realiza el consistorio" y rechazó las acusaciones de la Asociación de Vecinos de Amigos del Centro Histórico, que afirma que el técnico inspector "se encontraba de vacaciones". "La plantilla puede reducirse durante el verano, pero no se desatiende la labor inspectora", puntualizó Lledó.

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