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MIKEL AZURMENDI - PROFESOR DE ANTROPOLOGÍA

"Alguien amenazado sabe que está solo por más 'estoy contigo' que le digan"

A sus 57 años, harto de ser amenazado, de no poder reflexionar ni opinar libremente, Mikel Azurmendi partirá al "exilio" la semana próxima. Hace décadas ya estuvo exiliado; entonces, en Francia, a causa de la dictadura franquista. Este profesor de Antropología de la Universidad del País Vasco (UPV), fundador del Foro Ermua y miembro de ETA en sus orígenes hasta que abandonó la organización en 1970, investigará el próximo curso en una universidad de Estados Unidos.Ya no puede más. El rector le ha dado un año sabático. "No quiero ver mi libertad constreñida a mirar constantemente los bajos del coche, a no ser libre en mis manifestaciones y a no tener que pensar más que en esto, en Euskadi, como si fuera el máximo problema de mis horizontes. Mis horizontes son muchísimo más amplios", explicaba ayer por la tarde.

El ataque frustrado con una bomba casera contra su vivienda en San Sebastián el martes pasado no es el detonante de su salida de Euskadi. Lo decidió antes, hace unos dos meses, tras soportar un acoso continuo del entorno de ETA. "Me voy a ir de un país que yo elegí, porque podía haberme quedado dando clases en la Sorbona", puntualiza.

En los últimos tiempos, ha visto en su facultad una enorme diana dibujada en torno a su nombre, pintadas de "Azurmendi hormara" ("Azurmendi al paredón"), la palabra "asesino" en la puerta de su despacho, octavillas amenazantes... Sin que sus colegas le arropasen.

"Sí me he sentido respaldado por los rectores y mis decanos, pero realmente no por mis colegas profesores en la facultad". Azurmendi relataba ayer una situación perversa. Tras una de las amenazas, un compañero de departamento en la Facultad de Filosofía le dijo: "Estoy con tu persona, pero ¿por qué te has metido en eso?" Eso era el Foro Ermua.

No obstante, actitudes así no son lo peor. "Lo que más duele es la amenaza en sí, porque alguien amenazado, por más 'estoy contigo' que le digan, está siempre solo. Pero lo peor es la voluntad de racionalizarla, el querer buscar por qué razones le amenazan a uno, tratar de horadar en la racionalidad del verdugo. Preguntarse por qué han matado a [Juan María] Jáuregui o a otro".

Azurmendi está convencido de que muchos más vascos abandonarán su tierra porque existe "una absoluta carencia de libertad para los que no somos nacionalistas" y "la limpieza étnica" existe. Acusa al líder del PNV, Xabier Arzalluz, de querer "un país absolutamente amedrentado, como ese alcalde de Markina", para lograr "la nueva Euskal Herria donde no existamos gente como yo, que piensen otras cosas". Opina que lograr ese objetivo conlleva "pagar un precio, que en Markina hoy se está pagando". Para Azurmendi, "la paz que quiere el señor Arzalluz es la paz controlada por ese difunto asesino [el etarra Patxi Rementeria] y por otros, como [el parlamentario] Josu Ternera, que están en las instituciones".

Piensa regresar. "Espero que Dios me conserve la vida y tener unos dólares para volver", responde. Añade que siente "morriña" por abandonar en cierto modo su "lucha por la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de agosto de 2000