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Una amenaza de bomba perturba en Derry la marcha de los protestantes norirlandeses

La policía vigiló la ciudad en prevención de un atentado de la disidencia republicana

El desfile de la hermandad lealista Apprentice Boys (niños aprendices) por la ciudad norirlandesa de Derry se celebró ayer en calma gracias al acuerdo alcanzado días atrás con los vecinos nacionalistas. Horas antes se recibió un aviso de bomba que forzó a la policía local (RUC) a cortar el principal acceso ferroviario a la ciudad. A pesar de la amenaza, unos 15.000 protestantes y más de un centenar de bandas de música participaron en la marcha que conmemora el levantamiento del sitio de Derry de 1689.

Disidentes

La logia local de los Apprentice Boys recorrió las murallas de Derry en recuerdo de los 13 aprendices que cerraron las puertas de la ciudad ante el avance del rey católico Jaime II. La celebración, tan relevante para la comunidad protestante de Irlanda del Norte como humillante para la católica, concluyó en esta ocasión sin mayores altercados. Tampoco se registaron incidentes en los desfiles previos que las distintas logias celebran en sus respectivos barrios antes de viajar a Derry. El ambiente festivo y relajado se extendió también a la marcha principal, que concentró en este enclave predominantemente católico a cerca de 30.000 protestantes.Las conversaciones promovidas durante la semana por los comerciantes de la ciudad, principales víctimas de los disturbios en ediciones pasadas, hizo posible un principio de acuerdo entre protestantes y católicos. Los vecinos del barrio nacionalista del Bogside desconvocaron su habitual jornada de protesta y accedieron al desfile incluso sobre el polémico tramo de muralla que se eleva frente a sus viviendas. "Espero que el acuerdo se cumpla también al final de la jornada", dijo ayer Alistair Simpson, gobernador de los Apprentice Boys, en un sutil mensaje a los jóvenes de ambas comunidades, que, calentados por el alcohol y al amparo de la noche, podrían arruinar la calma de la jornada.

Pero la amenaza partía ayer de la disidencia republicana. Un aviso de bomba obligó a la policía a interrumpir los servicios ferroviarios en la principal línea de acceso a Derry. Imperturbables ante el posible riesgo de un atentado, los cientos de lealistas que iban a desplazarse en tren siguieron su ruta por carretera.

La vigilancia policial se extremó durante toda la jornada. Las fuerzas de seguridad creen que el desfile lealista era el objetivo de una carga de 220 kilogramos de explosivos, contenida en dos recipientes metálicos de leche, que se descubrió el día anterior en un vehículo abandonado junto a la frontera irlandesa. El conductor huyó hacia la república de Irlanda tras saltarse un control en Derry.

Ambos atentados frustrados se atribuyen a la disidencia republicana y en concreto al IRA Auténtico, activo en la región. Su intención, quizá, era causar una matanza similar a la ocurrida en Omagh, donde una bomba mató a 29 personas, incluidos dos españoles. El martes se cumple el segundo aniversario de esta tragedia. Malograr el Acuerdo de Viernes Santo, firmado cuatro meses antes, era la intención del IRA Auténtico en 1998. Torpedear el entendimiento entre los católicos y protestantes de Derry era posiblemente el destino de los 220 kilos de explosivos que la policía interceptó en esta ocasión. "No hay un republicano en la isla que crea en estas tácticas. Este grupo no tiene ninguna credibilidad ni apoyo entre los republicanos. Exijo que se dispersen", denunció el alcalde de Derry, el miembro de Sinn Fein Cathal Crumley.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de agosto de 2000