El TSJ archiva la querella de UGT contra Olivas por dos contrataciones

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana ha decretado el archivo de la querella presentada por UGT contra el vicepresidente primero de la Generalitat, José Luis Olivas, al que el sindicato acusaba de aprobar dos contrataciones supuestamente ilegales. La sala de lo Civil y penal del alto tribunal, la instancia competente para procesar a los miembros del gobierno valenciano, ha archivado el caso porque los hechos denunciados "no son constitutivos de delito". Concretamente, la UGT consideró ilegales la contratación de Salvador Gil, ex chófer oficial del presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, y su esposa, Henriette Van Krimpen.

Según el denunciante, Olivas dio el visto bueno a esas altas laborales pese a que los puestos a ocupar -encargado de la residencia para visitantes que la Generalitat tiene en el Penyal d'Ifach, en Calpe, y administrativa del centro, respectivamente- requerían un nivel de estudios que los contratados no tenían. Gil y su esposa han cursado estudios básicos, mientras que los puestos están, teóricamente, reservados a licenciados superiores o aspirantes con estudios medios.

Siempre en opinión del denunciante, el vicepresidente podría haber incurrido en un delito de prevaricación -tomar una resolución a sabiendas de su injusticia- y falsificación ideológica al aceptar que ambos tenían una cualificación superior a la real.

El TSJ, por contra, estima que ni la administración, ni mucho menos Gil o Van Krimpen, aseguraron tener un nivel de estudios superior al real. Por ello, acreditada la veracidad de la información contenida en los contratos en discusión, archiva la querella. UGT ha anunciado que recurrirá esa decisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de julio de 2000.