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El Atlético da comienzo a su penitencia

El club espera batir el récord de abonados con más de 32.000 en su "añito en el infierno"

Bajar a Segunda División es una penitencia. Como recorrer todo el camino de Santiago descalzo, o dejarse crecer la barba hasta que tropiece con los pies. Así afronta el Atlético de Madrid la temporada 2000/2001. Prometiendo al altísimo Dios del fútbol que no se volverán a cometer los errores que llevaron al club al pozo donde se encuentra.Niños. Papás y mamás. Adolescentes. Cámaras de fotos. Acción. El Atlético de Segunda se presentó ante sus aficionados. Más de 4.000 simpatizantes esperaron para ver el primer entrenamiento del club del Manzanares. El ensayo se demoró unos minutos, y Antonio, viejo socio de la entidad apostillaba: "Hay que joderse, empieza bien la temporada en Segunda, hasta los entrenamientos se hacen con retraso".

Pero al final salieron los jugadores al césped del Calderón. Un par de vueltas al perímetro del campo bastaron para que la afición colchonera corease con entusiasmo el nombre de sus futbolistas favoritos.

Algunos se enfundaron por primera vez la camiseta del equipo rojiblanco. Son los casos de Amaya, Llorens, y el francés Hernández (Rayo Vallecano), de Hibic y Juan Carlos (Sevilla), Sergio (Sporting de Gijón), y el pichichi de la pasada temporada, Salva (Racing de Santander).

No van a ser pocos los que, desde el día de ayer, animen a los rojiblancos esta temporada. Sorprendentemente el número de abonados del club ribereño va a crecer por encima de cualquier previsión. Unos 32.000, según fuentes del club. Para muestra comparativa sirva la cantidad de socios del año posterior al doblete conseguido por la entidad presidida por Jesús Gil (Liga y Copa en 1996), que fue de unos 28.000. Hasta el momento, las oficinas del club han tramitado 26.000 abonos, contando sólo con las renovaciones del año anterior.

Y es que la campaña de publicidad del Atlético ha enganchado al aficionado. Emilio Gutiérrez, responsable de la campañas promocionales del club, explica que "la afición rojiblanca es especial, muy joven, rebelde e inconformista". Pero advierte de que el eslogan "Un añito en el infierno" sólo puede servir para esta temporada. O se sube el año próximo o el aficionado desertará del Calderón. La publicidad atlética se ha podido ver en más de 250 vallas de Madrid.

También ha contribuido al entusiasmo del socio la rebaja de más de un 50% del precio en los abonos para esta temporada. La localidad más barata ha pasado de costar 28.000 pesetas, a 14.000, exactamente la mitad. La misma rebaja se ha producido en las localidades más caras. Por ejemplo, un abono de tribuna ha pasado de 80.000 pesetas a unas 40.000 aproximadamente.

La aciaga campaña del año pasado, con la intervención judicial que puso durante unos meses al frente del club al administrador judicial Luis Manuel Rubí, no parece haber hecho mella en el aficionado atlético, que sólo responsabiliza a los jugadores del fracaso de la temporada 1999/2000.

Carlos, socio del club desde 1981, lo expresa a su manera: "Yo soy electricista, y si las luces fallan la culpa es mía, ¿no?, pues si el equipo juega mal será culpa de los jugadores, ¿no?".

Sin embargo, los seguidores del club han perdonado. La sensación de comunión entre los aficionados del Atlético de cara a la inesperada temporada en Segunda División que se avecina (el día 3 de septiembre hace su debut el Atlético frente al Levante) ha llevado a la masa social del club rojiblanco a no escoger la posibilidad de abonarse a través de una entidad bancaria sin necesidad de aguantar largas colas de hasta dos horas en el estadio Vicente Calderón.

El Atlético de Madrid ha permanecido durante 64 temporadas en Primera División (es el 4º equipo español con más participaciones en esta categoría), de las cuales ha sido el campeón nacional de Liga en 9 ocasiones, la última en 1996. También ha obtenido 9 Copas del Rey.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de julio de 2000