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Una exposición revisa en Palma de Mallorca la etapa rusa de Marc Chagall

Nostalgia de su patria

Palma de Mallorca descubre estos días, en una exposición de dibujos y cuadros, una parte de la patria emotiva que perdió Chagall cuando abandonó, en 1922, el régimen soviético y se ausentó de su país natal, Rusia, para instalarse primero en Berlín y después en París. El arte del primer Chagall se revela en cuadros claros con imágenes del padre, escenas de amantes, referencias a las mitologías judías, un autorretrato, un paisaje inmediato a través de una ventana o el paseo conyugal con la esposa en volandas, tentando el equilibrio y la lógica.La exposición se titula Marc Chagall en Rusia y se ha realizado gracias a la colaboración de algunos coleccionistas privados rusos y, principalmente, del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, que ha cedido una pequeña porción de sus amplios fondos para la exposición organizada por el Centro de Cultura de Sa Nostra en Palma de Mallorca. La colaboración entre ambos centros tuvo como precedente la exposición dedicada a la vanguardia rusa que en mayo del pasado año reunió un conjunto de 76 obras procedentes también del mismo museo ruso.

La actual exposición, limitada en sus pretensiones, del primer Chagall, estará abierta hasta el 2 de noviembre. El montaje está aderezado con la reproducción alzada de muebles originales de la vieja casa del pintor y los exvotos domésticos y culturales de uno de los artistas rusos más populares en el mundo.

La exposición destaca que el longevo pintor Marc Chagall (Vitebsk, Rusia, 1887-Sant-Paul-de-Vence, Francia, 1985) dejó el antiguo imperio ruso, pero nunca borró la impronta plástica de su paisaje original. "Son pocos los que se acuerdan de mí y me conocen en mi patria", decía en una carta fechada en 1958, "pero ella siempre está presente en mis cuadros". En otro apartado indicó: "Dentro de mí repica aquella lejana ciudad (Vitebsk)". En su libro Mi vida, el pintor ruso, como también dijo Cesare Pavese -éste sobre su estancia en la cárcel-, siempre se recordaba de niño con un pedazo de pan en la boca.La muestra Marc Chagall en Rusia se compone de 34 piezas, de las que once son óleos y pasteles a color y el resto dibujos de pequeño tamaño, pero de gran potencia expresiva. Todas las obras fueron realizadas por el artista entre 1900 y 1920, en lo que algunos consideran su mejor periodo. Hay unas pocas obras de gran formato, impactantes por su destello, pero la organización indica que ésta es la primera vez que el conjunto se expone de manera global fuera de Rusia.

La pasada temporada pudo verse también en España una gran muestra de Chagall -en la Fundación March de Madrid y La Pedrera de Barcelona- dedicada a la influencia que la cultura hebrea tuvo en la obra del artista y la manera en que reflejó las tradiciones judías en su trabajo a lo largo de toda su vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de julio de 2000