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Ubaldo Ribeiro indaga en el erotismo de la mujer madura en una novela

El autor brasileño publica en España 'La casa de los budas dichosos'

João Ubaldo Ribeiro (Itaparica, Salvador de Bahía, 1941) dedica su nueva novela a las mujeres. Cuando aceptó el encargo de una prestigiosa editorial brasileña para que colaborara en la colección Plenos Pecados, decidió escribir su primera novela erótica, La casa de los budas dichosos (La Sonrisa Vertical) como si fuera una mujer madura. Algunas librerías portuguesas se niegan a venderla, y él cree que es una represalia por ser brasileño.

Vida dedicada al placer

"Leer el libro por su variante meramente sexual o pornográfica es empobrecerlo, porque es un relato sobre la conducta social femenina de un tiempo que yo he vivido, aunque soy diez años más joven que la protagonista", aclaró el autor en Cartagena, donde ha participado en unos encuentros de literatura brasileña que organiza el festival La Mar de Músicas.La primera oferta de la editorial fue rechazada por Ubaldo. Los bahianos tienen fama de perezosos ("no es justa") y no quería contribuir al estereotipo; por eso cambió la pereza por la lujuria, y empezó a pensar en una mujer de 68 años ("la vieja", la llama él), a la que utilizaría para retratar el espíritu de una época y hablar de las cosas más secretas. "Lo que está en el libro me ha sido enseñado por mis amantes, novias, ex esposas y amigos", cuenta Ubaldo, para quien sólo existe un secreto sobre el que se asienta su relación con las mujeres: la igualdad.

A la hora de escribir La casa de los budas dichosos, el autor huyó de expresiones como la gruta del amor, y recurrió a una vieja broma literaria para dar oralidad a la narración. Se inventó una dama muy incorrecta políticamente que le envió unas cintas con las confesiones transcritas de una vida dedicada al placer. La protagonista de La casa de los budas dichosos presume de ser una mujer que lo hizo todo en una época en la que todo era más difícil para las mujeres. Algunas librerías portuguesas se niegan a vender el libro. El autor de Sargento Getulio lo explica así: "Tengo muchos amigos portugueses, uno de mis hijos nació en Lisboa, pero creo que Portugal atraviesa un proceso curioso. Ahora son todos europeos y están muy informatizados, pero no se acuerdan de cuando eran pobres. Hablamos la misma lengua pero usamos palabras diferentes". Para Ubaldo, miembro de la Academia Brasileña de las Letras, asistimos al fin del español tal y como lo conocemos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de julio de 2000