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SUCESOS - PROTESTA CONTRA SWISS AIR

El extravío de un féretro obligó a aplazar el funeral de un valenciano en Líbano

La comunidad musulmana de Valencia mostrará hoy en la mezquita próxima a la plaza del Xúquer su indignación con la compañía aérea Swiss Air por su "falta de sensibilidad" con la importancia de los ritos funerarios en su cultura. Los musulmanes se sienten "ofendidos" porque la compañía "aún no se ha disculpado" por extraviar hace un año el féretro de un ciudadano libanés afincado en Valencia y causar la suspensión de un funeral con 1.500 asistentes.

Moukhaiber Haidar, un ciudadano libanés de 56 años nacionalizado español y residente en Valencia desde hace 45 años, falleció súbitamente en esta ciudad el 6 de agosto de 1999 víctima de una metástasis ósea.Su familia es una de las más conocidas e influyentes del Líbano, en la que figuran diversos políticos, ex ministros, magistrados, médicos, ingenieros, abogados y otras personas con gran relevancia social y cultural en este país. Tras producirse el fallecimiento, la familia, fiel practicante de la religión islámica, organizó un funeral multitudinario en su país de origen con los ágapes y demás actos tradicionales en su cultura.

El día del sepelio todo estaba a punto: 1.500 personas se habían desplazado desde distintos puntos del Líbano para asistir al acto, una comitiva aguardaba en el aeropuerto de Beirut, la mezquita estaba dispuesta para el lavado y preparación del cuerpo, y en Baalbek, el pueblo natal del fallecido, estaban preparados el velatorio y el ágape. No faltaba nada para darle el último adiós a Haidar con la solemnidad que marca la religión islámica. Salvo el detalle más importante: el cadáver del homenajeado. El féretro se extravió en algún lugar del trayecto aéreo Valencia-Zurich-Beirut y no llegó a su destino hasta el día después del funeral, el 15 de agosto. La abogada de la familia relató ayer la "desesperación" de los allegados al no saber dónde estaba el féretro y al tener que aplazar el funeral, que se celebró al día siguiente sin la presencia de la mayoría de los invitados.

Al principio, la familia se negó a pedir una indemnización por los gastos de la ceremonia suspendida (cerca de tres millones de pesetas) porque su religión prohíbe reclamar asuntos relativos a los difuntos. Pero ante "el trato vejatorio de Swiss Air", un pariente se desplazó de España a Beirut para consultar a un imán, que le autorizó a reclamar sus derechos. Ahora, los cuatro hijos y el hermano del fallecido exigen a la compañía que pague los citados gastos y les indemnice con otros cinco millones.

"Ha pasado un año y la compañía ni se ha disculpado, actúa con despotismo", protesta la letrada de la familia. Un portavoz de Swiss Air se limita a decir que la reclamación está en manos de su asesoría jurídica en Suiza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de julio de 2000