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La explosión en un oleoducto perforado causa más de 100 víctimas mortales en Nigeria

Adeje / Lagos

Más de 100 nigerianos fallecieron el lunes abrasados al explosionar un oleducto cerca del puerto de Warri. El oleoducto, según testigos presenciales, fue perforado el domingo para robar gasolina, una práctica que según las petroleras es un negocio en alza. Los fallecidos, vecinos de la localidad de Adeje, acudieron después a la zona con cubos para recoger gasolina. La explosión desató un incendio en el que éstos murieron calcinados. Los bomberos no acudieron a apagar el fuego, pues estas explosiones se consideran ya habituales y se controlan cortando el flujo de la conducción. Más de mil personas fallecieron hace dos años en la misma zona por una explosión de similares características.

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La explosión se produjo el lunes cuando los vecinos de Adeje recogían con cubos la gasolina que rezumaba del oleoducto perforado el domingo por una de las bandas que, bien armadas y provistas de camiones cisterna, agujerean los conductos de petróleo ya refinado en un lucrativo negocio ilegal denunciado por las petroleras. Ayer, 24 horas después de la explosión, aún no había datos precisos sobre el número de víctimas. Un periodista que regresó de la zona cifró en 114 los muertos y en 80 los heridos. Sin embargo, un bombero dijo haber contado al menos 140 cadáveres calcinados y los vecinos de Adeje, un pueblo de 5.000 habitantes, estiman que el número de muertos supera los 250. El suceso se produjo a sólo 20 kilómetros de Jesse, donde en 1998 fallecieron más de mil personas en la explosión de otro oleoducto. La tubería, que transportaba gasolina desde la refinería del puerto de Warri hacia el norte del país, explosionó, según algunas fuentes, después de que se desataran varios pequeños incendios en la zona por el sabotaje practicado. Según otras fuentes, la explosión cogió totalmente desprevenidos a los habitantes de Adeje, muchos de ellos niños, que recogían como podían el combustible después de que el oleoducto fuera perforado el domingo. En todo caso, tras la explosión, los vecinos de Adeje relataron escenas de terror. Las víctimas corrían envueltas en fuego sin que nadie pudiera socorrerlas.

La compañía estatal de petróleo asegura que en el último año ha contabilizado 497 casos de vandalismo contra los oleoductos que transportan gasolina. Nigeria cuenta con un cuerpo especial de policía para combatir estos robos, pero es también, pese a su riqueza petrolera, uno de los países más pobres de África.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de julio de 2000

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