Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

Pateras en aguas del Estrecho

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes el proyecto de reforma de la Ley de Extranjería promulgada a comienzos de este mismo año. Las incoherencias cometidas en su día por el Gobierno de Aznar y su grupo parlamentario durante la tramitación de esa norma, necesitada de una drástica reparación (el 80% de su articulado) nada mas salir de fábrica, pertenecen a la pequeña historia picaresca de las maniobras oportunistas que se vuelven contra sus promotores. La errónea creencia de que el calendario electoral imposibilitaría la aprobación parlamentaria de la proposición de ley presentada por CiU y apoyada por los restantes grupos de la Cámara llevó al Gobierno de Aznar a subirse al autobús durante el penúltimo tramo de la anterior legislatura. Los desesperados intentos del PP para enmendar en el Senado el texto votado previamente por el Congreso escenificaron una comedia de enredo animada por el juego de disfraces de los nacionalistas canarios: una vez fracasada esa maniobra y publicada la norma en el BOE, los populares anunciaron el compromiso de cambiarla en su programa electoral del 12-M Desvanecidos los equívocos de la anterior legislatura y con una desahogada mayoría absoluta en ambas Cámaras, el PP no tiene formalmente más espacio prohibido para reformar la Ley de Extranjería que la eventual transgresión de las fronteras marcadas por la Constitución; los retoques introducidos a última hora en el borrador original tratan de orillar los riesgos de inconstitucionalidad referidos a la tutela judicial. Con independencia de que la aritmética parlamentaria garantice al PP un paseo triunfal durante la tramitación de la reforma, resultan poco creíbles, sin embargo, las dos justificaciones dadas por el Gobierno para modificar esa ley recién nacida: su hipotética falta de adecuación a la Unión Europea y los presuntos malos resultados producidos durante sus meses de aplicación.

No es cierto, así, que la actual Ley de Extranjería sea una oveja negra en el rebaño normativo europeo; Diego Jordano, diputado del PP en la anterior legislatura, recuerda que Italia es incluso mas generosa ("Ley de extranjería: la reforma innecesaria", ABC, 7-VII-2000). Sucede, de añadidura, que la política común europea sobre inmigración no es un mandato del pasado sino un proyecto para el futuro: hasta que el Tratado de Amsterdam incorporó esa materia en 1997 al primer pilar comunitario, las estrategias estatales concertadas fueron fruto de acuerdos intergubernamentales. El profesor Ricard Zapatero-Barrero sostiene en un reciente artículo ("Política de inmigración y Unión Europea", Claves de razón práctica, nº 104) que las instituciones europeas ya no podrán seguir pensando exclusivamente -como hicieron hasta ahora- en términos de seguridad policial sino que deberán plantearse también las grandes líneas de una estrategia integradora capaz de superar la discriminación, la xenofobia y la exclusión. Para utilizar ejemplos futbolísticos, ¿alguien duda de que la fotografía de Europa de finales del siglo XXI se parecerá mas a la selección francesa campeona del Mundial y de la Eurocopa que al Athletic de Bilbao?

La justificación de la apresurada reforma de la Ley de Extranjería por el tráfico ilegal de las pateras que cruzan el Estrecho tampoco resulta convincente. Una abrumadora mayoría de los llamados inmigrantes irregulares ha entrado en España con pasaporte; sólo un reducido porcentaje lo hizo jugándose la vida por mar. ¿No habría podido atenuar ese inexistente Reglamento que el Gobierno se negó a dictar las consecuencias indeseadas, los abusos y los fraudes en la aplicación de la ley que se pretende reformar? ¿Tanto desconfía el Poder Ejecutivo del Poder Judicial como tutelador de los derechos de los extranjeros? El aumento de las pateras detectadas en el Estrecho tampoco prueba la existencia del efecto llamada : ¿no será consecuencia de una mayor eficacia policial? Finalmente, ¿alguien puede tomarse en serio la supuesta correlación entre un hipotético crecimiento de la inmigración clandestina en estos meses y el detallado conocimiento de la Ley de Extranjería por las mafias y sus desgraciados clientes?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de julio de 2000