41 marroquíes, abandonados en una estación de servicio de Sevilla
El conductor de un autobús procedente de París abandonó durante una noche en la estación de servicio en Dos Hermanas (Sevilla) a 41 marroquíes, entre ellos una decena de niños, que viajaban hacia su país. El conductor dejó abandonados a los marroquíes y el carro que llevaba remolcado, en el que estaba la comida y la ropa de los viajeros, sobre las once de la noche. Los empleados de la estación, al ver que era de noche y los marroquíes no eran asistidos por nadie, llamaron a los responsables de la autopista que une Sevilla y Cádiz, pero no se presentó nadie. Al ver que no disponían de dinero en metálico, les invitaron a cenar una paella, queso y leche.
Los viajeros pudieron reemprender su viaje a Marruecos 16 horas después de parar en la estación -un pequeño local rodeado por varias mesas de madera y una zona de aparcamiento- cuando el conductor regresó acompañado de agentes de la Guardia Civil que lo habían localizado en un pueblo cercano. Alegó que se llevó el vehículo para repararlo.


























































