Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La asamblea de la radio mundial condena los actos contra la libertad

La Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR), que representa a 17.000 emisoras de radio y televisión, concluyó ayer en Madrid su trigésima asamblea general con la adopción de varias resoluciones, entre ellas una condena de los atentados de ETA, y en concreto del asesinato de José Luis López de Lacalle y los atentados fallidos contra Carlos Herrera y Jesús María Zuloaga. La misma resolución manifiesta un apoyo firme y decidido "a todos los profesionales y medios de comunicación de España en su fundamental función de ejercicio de la libertad de expresión".Otra de las resoluciones aprobadas se refiere al caso del Canal 2 de Perú, cuyo propietario, Baruch Ivcher, de origen israelí, se vio privado en 1997 de la nacionalidad peruana tras veintiocho años de residencia y catorce nacionalizado en Perú. El Gobierno de Fujimori le arrebató así la emisora, alegando que la ley de su país exige que las estaciones de radio estén en manos de nacionales de Perú. La resolución aprobada en Madrid compromete nuevas gestiones con las autoridades peruanas para resolver el problema, que el empresario despojado explicó ayer personalmente a los reunidos en Madrid.

La asamblea de la asociación internacional de radio también examinó las restricciones a la libertad de expresión que pueden introducirse en Guatemala, si finalmente se aprueba el proyecto de reforma de ley electoral y de partidos políticos.

Otra resolución insta a sus asociados a pedir a los Gobiernos respectivos que garanticen "la normal operación de las emisoras legalmente establecidas, en salvaguarda de la libertad de emisión y recepción". Esto se debe a la proliferación de concesiones de radio de baja potencia en muchos países, que generan interferencias y promueven "la legalización del caos" en el espectro radioeléctrico, según los términos de la resolución adoptada. El problema afecta también a España, donde se estima en varios centenares las emisoras de radio que funcionan en condiciones ilegales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 2000