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Cartas al director

El puente de la N-II

Vivo en Esparreguera y, por motivos de trabajo, me desplazo cada día a Barcelona por la N-II.No soy ingeniera ni entiendo de obras públicas, pero, comentando con mi hijo el tema del puente de la N-II que se construyó hace tan sólo 10 años, y que, como todo el país sabe, se ha derrumbado a causa del temporal de este fin de semana, hemos llegado a la conclusión de que dicho puente se ha ido abajo porque no se hizo como se debía, ya que el antiguo puente tiene cerca de 30 años y sigue en pie.

Bien, pues el puente no aguantó porque, de haberlo construido como el antiguo, sí que hubiese resistido, pero habría sido más costoso, o sea, más caro.

Éstas son las palabras que dijo un ingeniero en TV-3 el pasado lunes 12 de junio, para explicar, entre otros tecnicismos, el porqué del desastre, y vino a corroborar lo que ya nos imaginábamos sin necesidad de hacer un estudio de la situación: dinero.

Y ahora, nosotros, con gran impotencia y mucha rabia, nos preguntamos: ¿cuánto vale una vida o, en este caso, cuatro vidas? Seguro que estamos de acuerdo en que muchísimo más que un puente...

Siempre es la misma historia: se escatima dinero a costa del bienestar y la seguridad de los ciudadanos, que a fin de cuentas somos los que, con nuestros impuestos, mantenemos el país, y han de suceder desgracias como ésta para que se hagan bien las cosas. Pero ¿estamos seguros de que ahora se construirá un puente que resista todo lo previsible y lo que no lo es?- Felicitas López Martín. Esparreguera, Barcelona.

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