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El milagro vasco del Euskaltel-Euskadi

Es como si el Éibar tuteara en un partido de competición oficial al Real Madrid. Trasladando el símil al ciclismo, el Euskaltel, un equipo de segunda división, se está codeando esta temporada con los mejores. El ejemplo más reciente se ha vivido la última semana en la Dauphiné Libéré. No ha habido etapa en la que no apareciera un corredor del equipo vasco en la foto. Primero Alberto López de Munáin. Luego Haimar Zubeldia. Y a su alrededor otros (Mikel Pradera, Ramontxu González Arrieta...). Ellos han convertido la carrera más montañosa del calendario ciclista en un duelo con los americanos del US Postal. Y no es nuevo. En casi todas las carreras donde han competido este año han pisado el podio.Miguel Madariaga, el patrón del Euskaltel, sonríe ahora. Pero no en 1997, cuando la situación de la Fundación Euskadi llegó a un momento tan crítico que le embargaron sus bienes personales. Desde entonces, muchas cosas han mejorado en el equipo y permiten explicar por qué ha cambiado su papel de extra por el de protagonista en cuestión de dos años. Apareció un patrocinador que evitó la quiebra y aseguró un futuro hasta 2001 -ahora negocian para ampliar la vinculación hasta 2003-. Cambió el perfil de la dirección técnica: del veterano Txomin Perurena a Julián Gorospe, un experto encima de la bici, pero novel al volante del coche oficial. Y, con el tiempo, ha aflorado una hornada de ciclistas jóvenes, valientes y sin jefes, que dilucidan la jerarquía etapa a etapa.

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Pero, ¿cómo se explica que un equipo de segunda quite protagonismo a los capos del pelotón? Para empezar, no hay como tener las ideas claras. El Euskaltel quiere entrar en el Tour, pero sabía desde la pretemporada que este año lo tenía imposible. Así que su estrategia consiste en acumular méritos para el año próximo. Con Julián Gorospe a la cabeza, preparó a sus mejores corredores con vistas a junio, un mes escaparate. La jugada ha salido redonda. "En Francia se están fijando en nosotros. Nos lo dijo Jean Marie Leblanc . Si seguimos así y acabamos muy bien en la Vuelta entraremos casi automáticamente entre los 22 primeros", asegura Gorospe.

Sus métodos, según dice, no tienen secretos: "Programación, mentalización, veteranía, creérselo, capacidad de sufrimiento y dar descansos a cada uno. No tengo un corredor bueno; tengo un equipo bueno". El médico, Jesús Losa, ahonda en la cuestión: "La física y los entrenamientos son muy importantes, pero también es fundamental el aspecto psicológico. Quedarse en una cuesta es un tema del sistema nervioso central".

Con el horizonte de 2001 trabajan en el Euskaltel. Y para eso necesitan mantener la materia prima, aunque se saben predestinados a una diáspora anual. Hace dos años perdieron a los hermanos Galdeano; el año pasado, a Joseba Beloki. Ahora, se han asegurado un año más a su joya (Zubeldia) y también a Alberto Martínez y Laiseka. "Si podemos sujetar a ocho corredores, podremos entrar en el Tour por puntos, o subir a primera división".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de junio de 2000