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Los servicios secretos de Israel temen un atentado derechista contra Barak

Los servicios secretos israelíes (Shin Bet) creen que el primer ministro laborista, Ehud Barak, puede ser asesinado por ultranacionalistas de derechas judíos opuestos a su política de paz con los palestinos, como lo fue su antecesor, Isaac Rabin, el 4 de noviembre de 1995. Desde ayer, reforzaron su protección.

Al igual que antes del asesinato del laborista Rabin, a quien mató el ultranacionalista religioso Igal Amir (entonces un estudiante de Derecho de 26 años) después de que firmara con el líder palestino Yasir Arafat el acuerdo para la autonomía de parte de Cisjordania, extremistas israelíes califican a Barak de "criminal de guerra" y de "traidor", y lo amenazan de muerte. Esto se produce mientras representantes de Barak negocian con dirigentes palestinos el estatuto permanente, es decir, el futuro político y las fronteras definitivas de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, donde Arafat aspira a establecer el futuro Estado independiente para su pueblo.Quienes lanzan las amenazas de muerte a Barak son fundamentalmente colonos ultranacionalistas de los asentamientos judíos de Cisjordania y rabinos que consideran que ese territorio (donde estaban las bíblicas Judea y Samaria) pertenece a su pueblo porque está escrito en la Biblia.

Las amenazas se incrementaron después de que Barak dijera que el 80% de los colonos judíos permanecerá en los asentamientos de Cisjordania y Gaza una vez alcanzada la paz definitiva, lo que el primer ministro considera "un logro histórico". Pero los colonos, indignados, ponen el acento en el 20% que será evacuados o que tendrá que vivir bajo soberanía palestina una vez que Arafat declare la independencia.

Uno de los dirigentes del llamado Consejo de Judea, Samaria y Gaza, que representa a los alrededor de 200.000 colonos judíos que viven en los más de 150 asentamientos que hay en esos territorios, el abogado extremista Eliakim Haetsni calificó a Barak de "criminal de guerra o criminal de la paz". "Barak habla de expulsar a 40.000 colonos, y quien arranca a judíos de su tierra es un criminal", justificó.

Por su parte, el rabino Daniel Shiló declaró que "entregar territorios de Israel a extranjeros es una traición y un grave crimen contra el pueblo judío".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2000

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