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Fernández cree que unas primarias harían del PSOE un partido presidencialista

Matilde Fernández, candidata del sector guerrista, rechazó ayer de plano la posibilidad de implantar las primarias para elegir al secretario general del PSOE porque cree que convertirían a esta formación en un partido presidencialista. Rosa Díez, otra de las candidatas y máxima adalid de las primarias, coincidió "por casualidad" con Fernández en Alicante. La eurodiputada siguió con su campaña y habló de la necesidad de "democratizar el partido y legitimar la nueva ejecutiva". Pero la ex ministra, invitada por la UGT, pospuso sus actos hasta la próxima semana al saber que Díez estaba en la ciudad.

La ex ministra y candidata del sector guerrista se definió como la "heredera de la socialdemocracia radical" y rechazó la propuesta de elegir el secretario general mediante primarias. "Eso sería convertir al PSOE en un partido presidencialista y anularía sus bases", explicó, en una rotunda declaración que despeja la tibieza de los comentarios vertidos hasta la fecha por portavoces del sector guerrista en torno al proceso de primarias.La eurodiputada Rosa Díez, en una rueda de prensa, insistió en que reforzar el PSOE pasa por elegir una ejecutiva que responda a la voluntad de la mayoría de los afiliados. En su opinión, dos son las demandas de los militantes: "más democracia (poder decidir sobre personas, sobre un modelo de partido y sobre el proyecto político que se debe presentar a la sociedad española) y más autoridad, estar relacionados con la ejecutiva para que ésta tenga mayor legitimidad". Díez dijo desconocer la presencia en la capital alicantina de su oponente Matilde Fernández. "¿De verdad está aquí? No sabía nada", dijo.

"La renovación del partido no puede venir del pacto entre familias, y si a mí me llamaran hoy seis de esas familias, contando con que haya tantas, y me pidieran que dejara de hacer campaña porque me ponen de secretaria general les diría que no, porque sería prisionera", comentó Díez.

"Soy una persona radicalmente contraria a la neutralidad", dijo para definir su postura frente a las declaraciones con las que el ex secretario general Felipe González está sembrando el camino hacia el congreso. Añadió que no piensa "esconderse" tras la figura de González para explicar sus propuestas, y que "quien necesita estar mencionando continuamente a Felipe a lo mejor no tiene nada que decir". Díez culminó sus actividades en Alicante con un encuentro con los dirigentes de CC OO y, por la noche, con un acto con los militantes socialistas en la población de Benidorm.

Matilde Fernández, por el contrario, y tras conocer la presencia de Díez en la ciudad, limitó su actividad a una conferencia en el marco de unas jornadas sobre la tercera edad organizadas por UGT. También tenía previsto, como Díez, un encuentro con militantes a última hora de la tarde, pero prefirió dejarlo para la próxima semana al saber que la eurodiputada estaba compitiendo con ella en la misma ciudad y con un acto muy parecido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de junio de 2000

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