Las víctimas nunca olvidan
Las huellas físicas de una agresión sexual pueden borrarse pero las psicológicas siempre permanecen. En el servicio de asistencia a la víctima lo saben. Juan Luis Fuentes es abogado y responsable del centro de Bilbao, desde que éste abrió sus puertas en 1991. San Sebastián lo hizo en 1995 y Vitoria en 1996. "Un porcentaje muy alto de las víctimas atendidas son mujeres que han sufrido agresiones sexuales, abusos y acoso", dice Fuentes. Los datos de 1999, que serán presentados próximamente, recogen que el servicio atendió durante ese año 17 casos de abusos sexuales, 14 de violación y cinco de acoso. "Cinco del total son chicos menores que sufrieron abusos. El resto, mujeres", explica.Fuentes explica que las víctimas reciben en el servicio asistencia psicológica y jurídica, fundamentalmente. Y, por encima de todo, atención y comprensión. El equipo del servicio ayuda a las mujeres a enfrentarse a todo lo que se le viene encima, "un nuevo calvario", si deciden segir adelante. Las víctimas tienen que ser reconocidas físicamente por un medio; participar en ruedas de reconocimiento; narrar su tragedia sucesivas veces y soportar el miedo escénico de enfrentarse a un juicio. "Nosotros insistimos mucho en la validez de su testimonio ante el juez. Les enfatizamos que deben mantener la versión porque es fundamental". Las mujeres terminan saliendo adelante, pero nunca olvidan.


























































