El presidente de la Academia de Dermatología dice que uno de cada 100 andaluces sufrirá cáncer de piel

No está probado que el uso de falda en las mujeres guarde una relación directa con la aparición del cáncer de piel en sus piernas, pero, lo que sí se sabe es que, en esta parte de su cuerpo, es en donde más frecuentemente aparecen los melanomas. En cambio, en los hombres, la espalda es el lugar más común para que se manifiesten este tipo de tumores. El porcentaje, por géneros, es de un 60% de cáncer de piel en mujeres y de un 40% en los hombres, aunque el grado de supervivencia es favorable a las mujeres.En cualquier caso, ahora que se acerca el verano, la Academia Andaluza de Dermatología (AAD) aconseja, "a todos", no exponerse al sol. Carlos Moreno Jiménez, su presidente, asegura que "en los próximos años, uno de cada 100 andaluces contraerá esta patología".

Como casi siempre, la prevención es la medida más eficaz para evitar un cáncer de piel que, "una vez declarado, y sobre todo si se ha producido metástasis, es prácticamente mortal", afirma Moreno. Por eso, ahora que se acerca el verano no está demás recordar que entre las 12 y las 16 horas (hora solar) -las dos y las seis de la tarde si se hace caso al reloj-, "lo mejor es permanecer bajo techo", señala Moreno. Y si no se hace así, cubrirse la cabeza con un sombrero y la espalda con una camiseta es lo más recomendable.

Las cremas protectoras, que suelen ser útiles durante un par de horas, provocan, a veces, que quien toma el sol se descuide y se queme. No debe olvidarse que el factor protector que se indica en el envase no es más que un coeficiente "de garantía" por el que ha de multiplicarse el tiempo de exposición solar; es decir, un factor 20, multiplicado por dos minutos de exposición, significaría 40 minutos tomando el sol con garantías.

Los bebés y los jóvenes son las personas más susceptibles de quemarse; de hecho, en EE UU, el cáncer de piel en la juventud es una de las primeras causas de muerte. Aunque, por lo general, es entre los 30 y los 50 años cuando este tipo de cáncer se declara.

La única solución verdaderamente eficaz contra el tumor de piel es la cirugía. "De ahí la importancia que cobra el diagnóstico precoz", apunta el presidente de la AAD.

Si se advierte que una peca cambia bruscamente de tamaño o de forma (en el plazo de unos dos meses), o de color, es un mal síntoma. Hay que acudir al médico porque, si es un tumor, se desarrollará muy rápido. También los picores, las costras y la sangre en esa zona pecosa, así como el continuo escozor, son, generalmente, "señales" por los que debe acudirse al dermatólogo lo antes posible. "Si se acude a tiempo", insiste Moreno, "éste es un cáncer que se cura con relativa facilidad".

En los últimos años la incidencia de estos tumores se ha disparado. Los dermatólogos diagnostican dos o tres melanomas por semana. La AAD recuerda que no se producen sólo por la exposición brusca a la luz solar; hay también una base genética.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de mayo de 2000.

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