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DEFICIENCIAS EN LA ATENCIÓN HOSPITALARIA

Villalobos propugna unas listas de espera transparentes, pero se niega a dar los datos

La ministra asegura que un equipo analiza cómo terminar con las demoras sanitarias

La ministra de Sanidad, Celia Villalobos, se proclamó ayer partidaria de la transparencia total sobre las listas de espera. Su departamento, sin embargo, negó ayer a este periódico datos actualizados sobre el Insalud y remitió a las cifras globales ofrecidas el pasado 31 de enero. Y eso a pesar de que, como la propia ministra reconocía, hay cifras abundantes desglosadas por hospitales. Villalobos, eso sí, aseguró que se propone acabar con las esperas y para ello ya hay un equipo trabajando. Cuantificarlas, aseguró la ministra, sólo sirve para hacer titulares de periódicos, no para resolver el problema.

Las cifras globales del Insalud ofrecidas el 31 de enero pasado aseguraban que 141.827 españoles esperaban a ser operados en el territorio administrado por este instituto y que la demora media era de 62 días; cifras que suponen una mejora respecto a situaciones anteriores, pero que no detallan cuál es la espera total de un paciente hasta ser operado ni cuáles son las listas por hospital y por patología.Celia Villalobos, que ayer presidió la toma de posesión de dos nuevos cargos en el Ministerio de Sanidad, fue interpelada en los siguientes términos:

Pregunta. ¿Es usted partidaria de la transparencia total de las listas de espera?

Respuesta. Sí. Yo soy partidaria de la transparencia siempre.

P. Pero ahora es imposible sabe cuál es la lista de espera de cada hospital, por ejemplo.

R. Sí, se sabe. La información la tiene el ministerio y las comunidades autonómas. El tema no está en saber cuántas personas hay en la lista. Eso puede ser motivo de un titular de periódico, pero no resuelve el problema.

P. Me refería también a la transparencia hacia el ciudadano. Para que sepa cuándo le van a operar y cuánta gente tiene por delante y por detrás.

R. Nosotros tenemos transparencia y los usuarios lo saben. Pero insisto. No sé si saber que tienes el número 677 consuela demasiado. Lo que me preocupa es que esa persona hace el 677.

P. Sólo si el usuario sabe cuánta lista tiene en un hospital podrá elegir cambiar a otro.

R. Es que yo espero que pueda hacerlo, poderlo resolver y que pueda elegir. Porque la Ley de Sanidad ya recoge ese derecho a elegir médico y hospital.

Después de esta conversación, este periódico pidió sin éxito todos los datos actualizados y disponibles en el Insalud sobre las listas de espera.

La gestión de las listas de espera, un argumento que el PP blandió contra el PSOE cuando éste gobernaba, fue una preocupación primordial del primer Gobierno de Aznar, que lanzó un plan de choque en 1996.

En estos cuatro años ha habido un seguimiento exhaustivo de los datos y, de hecho, fuentes del Insalud comentaron ayer a este periódico que los hay actualizados desde enero, pero la información pública, aunque periódica, nunca ha sido total. El informe sobre España del Observatorio Europeo de Sistemas Sanitarios exponía precisamente la ausencia de información a todos los niveles como un talón de Aquiles del sistema sanitario español.

Sólo gracias a una filtración del PSOE supo la opinión pública en enero pasado cuál era la lista de espera de cada patología. 692 personas, por ejemplo, aguardaban en el Insalud a ser operados del corazón y su espera media era de 119 días.

A este respecto, Celia Villalobos recordó ayer que los diez pacientes cardiacos fallecidos en Cataluña mientras aguardaban a ser operados son competencia de la Consejería catalana de Salud. "Ésta es una patología muy específica donde este riesgo es muy grande. En todo caso, la lista es muy corta en el Insalud y los pacientes son operados en breve. Apenas hay espera".

El equipo formado en el Ministerio de Sanidad para analizar cómo "resolver definitivamente el problema a corto plazo de las listas de espera, tanto quirúrgicas como diagnósticas", según la ministra, ya está trabajando y analizando "la capacidad de los hospitales, públicos y no públicos, y el coste de la operación dentro de un criterio global de ahorro". Se proyecta habilitar turnos de tarde para ocupar los quirófanos a pleno rendimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de mayo de 2000