Putin consolida su poder en Rusia con un Gobierno de carácter continuista

Puede que Vladímir Putin cambie Rusia, pero las ideas para lograrlo tendrán que salir del Kremlin, no de la Casa Blanca (la sede del Gobierno). Los nombramientos anunciados ayer muestran una absoluta continuidad en Exteriores (sigue el ex embajador en España Ígor Ivanov), Defensa (Ígor Serguéyev), Interior y Servicio Federal de Seguridad (Vladímir Rushailo), y contados y nada revolucionarios en el resto.

En Finanzas, tendrá a un economista liberal de San Petersburgo, Alexéi Kudrin, que fue estrecho colaborador de Putin. El Gabinete reduce el número de sus miembros, de 30 a 24, contará con sólo cinco viceprimeros ministros (antes eran siete) y pierde la figura del "primer viceprimer ministro". El primer ministro, Mijaíl Kasiánov, aceptado el miércoles por la Duma con abrumadora mayoría, encabezará un equipo de tecnócratas que lidiará fundamentalmente con la economía. Teóricamente a sus órdenes, tendrá a gente de la confianza total de Putin, como Kudrin y German Gref. Este último ha preparado un programa ultraliberal que Kasiánov pretende moderar incluso con ideas del comunista moderado Yuri Masliukov.

Putin dirigirá la política exterior, de seguridad y de defensa. Si los analistas no se equivocan de plano, sus ex compañeros del KGB y algunos cortesanos de Borís Yeltsin, además de liberales con los que trabajó en San Petersburgo, compondrán su círculo de asesores más próximo. La Administración presidencial, el Consejo de Seguridad Nacional y el FSB (heredero a efectos internos del KGB) fortalecerán muy probablemente su papel.

De Kasiánov se ha dicho que es cercano al magnate Borís Berezovski y que no da el perfil del dirigente capaz de plantar cara a los oligarcas y eliminarlos como clase, una promesa de Putin que, hasta ahora, no se sustenta en hechos concretos.

Ayer se hizo pública la lista de los representantes plenipotenciarios del presidente en los siete nuevos distritos en que se ha dividido Rusia, superponiéndose a los 89 "sujetos" de la Federación (provincias territorios y repúblicas).

Entre los designados hay líderes políticos como el ex primer ministro Serguéi Kiriyenko (Volga) y el ex encargado de los asuntos de la CEI Leonid Drachevski (Siberia, antiguo cónsul en Barcelona). Pero también militares como Víktor Kazántsev (Cáucaso), ex jefe de esa región militar; Piotr Latíshev (Urales), ex viceministro del Interior, y Konstantín Pulikovski (Extremo Oriente), un duro de la primera guerra de Chechenia. Un vicedirector del FSB, Víktor Cherkésov, de siniestra fama entre disidentes y ecologistas, será el representante en la región que incluye San Petersburgo. Completa el septeto Gueorgui Poltavchenko, a cargo de la región central, que engloba a Moscú.

El perfil de los designados muestra que Putin piensa utilizar la nueva división territorial para reforzar el poder central. Por si quedaba alguna duda, el miércoles anunció el envío a la Duma de un paquete legislativo que permitirá destituir a los líderes regionales y los excluirá del Consejo de la Federación, la Cámara alta del Parlamento, que ahora monopolizan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de mayo de 2000.

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