Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
18è SALÓ INTERNACIONAL DEL CÒMIC DE BARCELONADANIEL TORRES DIBUJANTE DE CÓMIC

"Me gusta que los personajes de ficción envejezcan"

Es opinión general en el mundo de la historieta que si el personaje Roco Vargas, de Daniel Torres (Teresa de Cofrentes, 1958), hubiera sido francés, en estos momentos habría al menos de 15 a 20 álbumes publicados sobre el personaje. Pero se trata del mercado español, y aunque la creación de Torres tiene todos los ingredientes para ser tan popular como Mortadelo, sus seguidores no deben de ser los suficientes como para que su autor sea mucho más prolífico.Han tenido que pasar 13 años desde que publicó La estrella lejana. Ahora las aventuras siderales de Roco Vargas vuelven con el álbum El bosque oscuro (Norma Editorial), el quinto título de la serie, que sitúa cronológicamente al personaje poco después de su última aventura. El físico de su protagonista indica, sin embargo, que han pasado bastantes años más. "Se da la paradoja de que Vargas ha vivido en tiempo real, mientras que en la ficción apenas han pasado un par de meses", explica el dibujante.

En este sentido, Torres va contra el principio generalizado de la historieta de conservar a los personajes siempre con la misma edad. "De pequeño, mis lecturas preferidas eran Flash Gordon, que era el clásico ejemplo de un héroe que nunca envejecía, y El Príncipe Valiente, que aparecía de pequeño, se transformaba en un joven, se casaba, tenía hijos y los veía crecer. Siempre me ha gustado que los personajes de ficción envejecieran", dice. En El bosque oscuro, las nieves del tiempo han plateado las sienes de Vargas. Incluso sus comentarios parecen más cercanos a los de una persona que ha tomado conciencia del paso del tiempo que a los de un impetuoso hombre joven.

La continuidad de la serie depende ahora del éxito de la obra. "Si no se vende bien, no podré continuar este trabajo, ya que para hacer un álbum necesito unos ocho meses de dedicación completa, ya que yo mismo hago el guión, los bocetos, el lápiz, los negros y el color. Cuando existían las revistas, el hecho de que periódicamente entregaras 8 o 10 páginas parecía facilitar el trabajo. Ahora realizar todo un álbum requiere mucha concentración". El bosque oscuro es un episodio que narrativamente está abierto. "Si funciona, tengo pensada una especie de trilogía que arrancaría con este álbum", explica. En este libro, Torres deja entrever algunos de los puntos oscuros del pasado de su personaje que podrían desvelarse en otras entregas. "He realizado una historia llena de guiños al lector que conoce el personaje desde hace años, pero también he tenido en cuenta al público que tomará contacto con la serie por primera vez". En una de las escenas del álbum, Vargas reconoce su flirteo con el mundo de la delicuencia cuando era más joven.

En el álbum aparecen algunos de los personajes habituales de la serie, como Sansón y Cosmos, aunque su papel no tiene mucha relevancia. La historia se centra más en Vargas y Jill Covalsky, hija de un insigne científico que fue gran amigo de Vargas. "He dejado a la secretaria de Vargas en el tintero porque no tenía demasiado sentido que apareciera, ya que hubiera perturbado esa curiosa relación paterno-filial, de hermanos, de amigos y de novios que se combina en el trato de los protagonistas". Roco Vargas, además de regentar un cabaret llamado Mongo, es un escritor de novelas populares de aventuras espaciales que firma con el seudónimo de Armando Mistral, que le sirve para ocultar su identidad. "Una prueba más de que ha madurado es que ahora ya no tiene tanto interés en refugiarse tras su seudónimo", explica Torres.

El tema que permite el desarrollo de la narración es la inteligencia artificial. Torres nos habla en esta obra de cómo la tecnología puede acabar por dominar al género humano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de mayo de 2000