La fortaleza de la economía de EEUU lleva al euro a un nuevo mínimo histórico

La moneda de la Unión Europea cayó a un nuevo mínimo histórico al fijar ayer el Banco Central Europeo (BCE) un cambio oficial de 0,9461 euros por dólar. Con este descenso, el euro acumula una pérdida del 5,82% en el año y del 18,90% desde que se fijó su primer precio en 1,1667 dólares, en diciembre de 1998. Los operadores del mercado de divisas atribuyen la debilidad de la moneda única al repunte de la inflación en la zona euro (2,1% en marzo) y a la fortaleza de la conomía en EEUU, y cuentan con que el BCE suba de nuevo los tipos de interés en breve.

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La cotización del euro no se sostiene y ayer caía a un nuevo mínimo histórico frente al dólar, con un cambio oficial de 0,9461. A última hora de la tarde, el euro seguía cayendo en el mercado de divisas, en el que alcanzaba un nuevo mínimo de 0,9360 dólares, lo que a su vez llevaba al dólar a costar 175,865 pesetas, un nivel desconocido en muchos años.Los operadores del mercado de divisas atribuyen la debilidad del euro a la disparidad económica interna que ofrece la UE, con crecimientos muy distintos entre los países miembros, acentuada ahora por el incremento de la tasa de inflación hasta el 2,1% para el primer trimestre. El límite oficial impuesto por la política de contención de precios del BCE es del 2% y ésta es la primera vez que se rebasa ese nivel.

Los analistas consideran que el BCE tendrá que subir los tipos de interés este próximo jueves o en la reunión del día 11 de mayo, a más tardar, tras las afirmaciones de su presidente sobre la inclusión de la debilidad del euro como objetivo de la política monetaria en el supuesto de que se mantuvieran estos tipos de cambio. Para Wim Duisenberg, presidente del BCE, el euro no refleja los datos fundamentales de la economía europea. Los expertos destacan, sin embargo, que ha sido precisamente la debilidad del euro, que favorece las exportaciones, la que ha permitido a Europa lograr esos buenos datos fundamentales que esgrime Duisenberg, y que si se rompe ese esquema, las consecuencias pueden ser impredecibles.

El BCE ha subido los tipos de interés en un punto desde el pasado mes de noviembre. El día 4 los subió medio punto, hasta el 3%, al darse por concluidos los peligros de la crisis asiática, aunque en realidad ponía fin a siete meses de apoyo a la economía alemana. La constante debilidad del euro forzó otras dos subidas de un cuarto de punto en febrero y marzo, esta vez dirigidas a frenar incipientes tensiones inflacionistas que el encarecimiento del precio del petróleo, multiplicado en Europa por el tipo de cambio del euro, no ha permitido frenar.

Reunión del BCE

Tras la última reunión del BCE, Wim Duisenberg advirtió sobre el crecimiento de la inflación, pero también situó el tipo de cambio del euro como un posible objetivo de la política monetaria. La última reunión del G-7 terminó sin ningún tipo de acuerdo sobre tipos de cambio, lo que siempre favorece al dólar, tradicionalmente la moneda fuerte por la que apuestan los inversores.

Los expertos descartan la posibilidad de que el BCE intervenga en los mercados para frenar la caída del euro, aunque sí que podría producirse alguna intervención del Banco de Japón para enfriar al yen.

La moneda japonesa ha alcanzado en estos días niveles máximos frente al euro, llegando en esta última sesión a 98,27 yenes. El cambio con el dólar fue de 104,41. Para los operadores del mercado de divisas, una intervención del Banco de Japón, en la línea de las últimas que ha efectuado, que siempre han consistido en la compra de dólares contra yenes, supondría una revalorización del dólar que llevaría al euro a una situación aun más compleja.

En los mercados se esperan subidas de los tipos de interés, más como consecuencia del incremento de la inflación, que en marzo llegó al 3,7% en Estados Unidos, que por la evolución de las monedas.

La cuestión, de cara a los tipos de cambio, está en que se espera que la Reserva Federal suba sus tipos de interés en medio punto y nadie estima una subida superior al cuarto de punto por parte del BCE.

Unos tipos de interés altos son el mejor respaldo para una divisa, siempre que los datos fundamentales sean buenos, y también en eso Estados Unidos va por delante de Europa, a corto plazo. El equilibrio puede llegar si la Reserva Federal consigue enfriar el crecimiento económico en Estados Unidos y la recuperación sigue a buen ritmo en la zona euro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 19 de abril de 2000.

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