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Una exposición recupera la figura de Ginés Parra, un almeriense del grupo de París

La galería Representación de Granada ha recuperado con una exposición antológica la obra del pintor Ginés Parra (1896-1960), un almeriense cosmopolita, perteneciente a la Escuela de París, que defendió la originalidad creadora por encima de cualquier movimiento. Parra, aunque nacido en Almería, pasó su infancia en Argelia y con 14 años emigró a América donde trabajó en unas minas de cobre de Arizona. Estudió arte en Nueva York y París. Francia fue el país donde creció artísticamente, al lado de otros pintores españoles como Manuel Ángeles Ortiz, Clavé o Bores.A pesar de todo no olvidó su país natal. En 1936 Ginés Parra, que en realidad se llama José Antonio y que adoptó el nuevo nombre tras el fallecimiento de su hermano Ginés, se alistó para combatir al lado de la Segunda República. Tras unos meses perdido reapareció en París donde participó, en 1942, en una exposición colectiva sobre el arte español contemporáneo junto a artistas como Pablo Picasso o Peinado.

Tras la grave crisis espiritual que supuso la guerra española Parra expuso en media Europa, regresó a América y se convirtió en un reputado cultivador de géneros tan diversos como el retrato, las composiciones con figuras humanas, los bodegones y los paisajes rurales y urbanos. Su paleta es reducida y su trazo negro le sirve más modelar que para perfilar las figuras.

No fue un español típico ni mucho menos un andaluz. Nunca fue a los toros, sonreía una vez a la semana, comía poco, bebía agua y trabajaba duro. A su muerte, acaecida en París el 19 de abril de 1960, Pablo Picasso y otros compañeros fundaron la Sociedad de Amigos de Parra para dar a conocer su obra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de marzo de 2000