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La Federació Escola Valenciana critica a Zaplana por silenciar el movimiento durante cinco años

La "táctica" del Gobierno de Zaplana hacia la Federació Escola Valenciana (FEV) -el movimiento social organizado de mayor amplitud, que reúne a unas 150.000 personas cada primavera en favor de la normalización y uso del valenciano desde hace 14 años- ha sido la de "silenciar" el trabajo, los encuentros y los logros reconocidos por entidades tan diversas como el Grupo de Enseñanza de la Unesco o la Generalitat de Catalunya. Por contra, en cinco años de Gobierno del PP, Eduardo Zaplana no se ha reunido "ni una sola vez" con los representantes de la FEV, puntualizó ayer Vicent Romans, presidente del movimiento, durante la presentación de la campaña Trobades 2000, que comenzará el 9 de abril simultáneamente en varias comarcas y concluirá el 10 de junio con un acto en La Vila Joiosa (La Marina Baixa). "No se nos escucha, no se dialoga", resumió el presidente de la FEV, en la conferencia de prensa celebrada en un céntrico hotel, a la que acudieron representantes políticos de izquierda, como el portavoz de Educación del PSPV, Baltasar Vives, el secretario general y el preidente del Bloc, Ferran Puchades y Pere Major respectivamente, así como dirigentes sindicales del STEPV, como Vicent Mauri y Vicent Esteve, y personalidades del mundo editorial como Francesc Ferrer. "Zaplana también estaba invitado y no ha venido". El reclamo de Romans estuvo ligado a las diez reivindicaciones de la FEV para esta campaña que lleva por lema En Valencià, cap al futur, diseñada por el artista Xavier Mariscal en formato horizontal para "simular el camino del 2000" aún por "definir", precisó Empar Granell. Las exigencias pasan por generalizar los programas de enseñanza en valenciano y de inmersión lingüística; planificar la enseñanza de la lengua en Secundaria; exigir el soporte económico a la promoción de libros en valenciano y lograr un marco jurídico que garantice el requisito lingüístico "indispensable" para acceder a la función pública, cosa que, como recordó Diego Gómez, eliminó el PP junto a la homologación de los títulos de valenciano a los de Baleares y Cataluña. "La falta de apoyo de la Administración autonómica desde hace años" denunciado se contrapone con la filosofía del escritor valenciano recientemente fallecido, Enric Valor, a quien se dedicarán los encuentros de este año, que como se recordó ayer, siempre sostuvo que la identidad del pueblo valenciano está vinculada al mantenimiento y uso de su lengua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de marzo de 2000