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Entrevista:JOSÉ CARLOS FERNÁNDEZ ROZASPROFESOR DE DERECHO INTERNACIONAL

"El régimen de extranjería español es actualmente caótico"

El régimen de extranjería en España es "caótico" y se anuncia desde el Partido Popular un cambio legislativo "incierto". El profesor José Carlos Fernández Rozas, catedrático de Derecho Internacional Privado de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó ayer en San Sebastián que la Ley de Extranjería "no puede estar sometida a las guerras partidistas" y alertó de las "restricciones" que pretende introducir el PP en el texto actual aprovechando su holgada mayoría parlamentaria.La nueva ley orgánica que regula los derechos y libertades de los extranjeros, que entró en vigor el pasado 1 de febrero, "está amenazada de muerte", señaló el profesor Fernández Rozas. El lunes, el portavoz nacional del PP y diputado electo por Almería, Rafael Hernando, confirmó públicamente que el próximo Gobierno de Aznar la modificará la ley para "ordenar la entrada y el tráfico de los extranjeros".

José Carlos Fernández Rozas, que fue invitado por la Facultad de Derecho de la UPV a disertar sobre el derecho de extranjería, sospecha que el PP aprovechará su rotunda victoria electoral para retocar la ley "en aquellos artículos que hacen referencia a la exposición de los derechos y las libertades de los extranjeros y, sobre todo, el referido a la expedición del visado", salvoconducto obligado para solicitar los permisos de residencia y de trabajo. A su juicio, el nuevo Gobierno intentará dotarse de "mayores niveles de discrecionalidad" en el control de los inmigrantes.

"La gran conquista de la Ley de Extranjería es la extensión de los derechos a todos los extranjeros por igual, sean legales o ilegales. Además otorga derecho a la justicia gratuita y suaviza el régimen de otorgamiento del visado", dijo el catedrático. No obstante, añadió que hoy aún existe un catálogo de contingentes que permiten "a las autoridades un amplio margen de discreción en la concesión de los visados".

La incertidumbre que se cierne ahora sobre la vigente Ley de Extranjería es consecuencia, según Fernández Rozas, de un error de partida, cual fue "la aprobación de la ley con el deseo de escenificar una victoria parlamentaria pírrica sobre el PP, en lugar de buscar el consenso general" en las Cortes. La ley se aprobó en diciembre del año pasado con el apoyo de todos los grupos de la izquierda y los nacionalistas, y con los votos en contra de los populares.

"Los derechos de los inmigrantes deben encuadrarse dentro de una política de Estado, como las pensiones", dijo Fernández Rozas, quien resaltó que cualquier reforma sobre el modelo de extranjería exige "luz y taquígrafos". En esta línea, aconsejó que se subordinen "la eficacia del acto administrativo o el principio de jerarquía normativa al de la tutela judicial efectiva y a la justicia cautelar".

Fernández Rozas, uno de los principales exponentes en España de la doctrina del Derecho Internacional Privado, aseguró que "el problema de los extranjeros en España es muy nuevo, porque hasta hace muy poco éramos un país de emigrantes". En un rápido recorrido jurisprudencial, señaló que en la época moderna la primera disposición reguladora de la situación de los extranjeros fue aprobada en 1974, el mismo año en que entró en vigor la Ley Antiterrorista. No obstante, la primera ley orgánica se aprobó en 1985, durante el mandato socialista, y fue "más restrictiva que la que estaba preparando UCD antes de perder las elecciones" en 1982.

Aquel texto de 1985, derogado ahora con la nueva Ley de Extranjería, "otorgaba un importante catálogo de derechos a los inmigrantes", pero el reglamento que la desarrolló "destrozaba los postulados de la ley y no respetaba la seguridad jurídica porque la discrecionalidad gubernativa era enorme". "Hoy tenemos una ley que va a morir", concluyó su exposición Fernández Rozas ante un centenar de estudiantes universitarios.

Ante el anuncio del PP sobre la modificación de la Ley de Extranjería, las organizaciones que velan por la defensa de los inmigrantes han lanzado un mensaje urgente a este colectivo, invitándoles a acogerse al proceso de regularización de su situación, que se abre el próximo martes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de marzo de 2000