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El diseño necesario

Que el diseño está presente prácticamente en todos los órdenes de la sociedad es un hecho indiscutible; como lo es también el creciente interés por estudiar esta especialidad cuyo nombre ha adoptado múltiples connotaciones hasta convertirse en un término de amplia difusión popular. La Escuela de Artes y Oficios de Valencia, que celebran el 150º aniversario de su fundación, canaliza una gran parte de la enseñanza en esta materia. Prueba palpable de la dilatada trayectoria del centro en este campo es la exposición El diseño en la Escuela de Artes y Oficios de Valencia, que ayer se inauguró en el sede de la Fundación Bancaixa de Valencia. La muestra es un balance de los proyectos realizados por los alumnos, bajo la dirección de los profesores de las cuatro grandes especialidades: diseño gráfico, industrial, interiores y moda, con la consigna de que "las instituciones conozcan el trabajo", resumió ayer Genaro Lahuerta, director del centro. El director general del Instituto de la Mediana y Pequeña Empresa (Impiva), Fernando Zárraga, el director general de Ordenación e Innovación Lingüística, Josep Vicent Felip, y el vicepresidente de la Fundación Bancaixa Vicente Montesinos, asistieron a la presentación que pretende unir la formación con el mundo de la empresa. No en vano, la historia del diseño está vinculada estrechamente con el desarrollo de la industria. Numerosos proyectos y prototipos de los últimos años, que se exhiben en la muestra, tienen su razón de ser en encargos de las instituciones o de empresas. Algunos de ellos han obtenido importantes premios internacionales de diseño, como el asidor para parapléjicos, que permite las transferencias desde la silla de ruedas hasta el inodoro. Este trabajo, dirigido por Carlos Sevilla y Josep Soria, fue realizado por los alumnos Paterno Zuara, Carlos Morellá y Carlos Rivilla y obtuvo el tercer premio Handitec de París de 1996. Actualmente está en fase de preparación y homologación en colaboración con el Instituto de Biomecánica de Valencia. La exposición, comisariada por José Juan Belda, exhibe desde vestidos, carteles o señalizaciones hasta imágenes corporativas o campañas publicitarias, entre otros. Por otra parte, la singular iniciativa desarrollada ayer, que consistió en desplegar durante la mascletà el mayor número posible de abanicos para intentar entrar en el libro Guinnes, forma parte de las actividades lúdicas programadas.

Con todo, el eje central de la celebración del aniversario es la vieja revindicación para que los estudios pasen a tener rango de diplomatura universitaria. La Escuela de Artes y Oficios cuenta con el respaldo y la firma de numerosos empresarios valencianos diseñadores nacionales y de diversas escuelas y asociaciones extranjeras de diseño agrupadas en ELIA, la organización europea más importante en el ámbito, que dio su espaldarazo a la gestión de Lahuerta celebrando su asamblea anual el año pasado en el IVAM. Este apoyo se ha visto impulsado desde la propia Dirección General de Centros del Ministerio de Educación que ha recomendado a la consejería su reconversión en escuela superior no universitaria. Consciente de ello, el ex consejero autonómico del área Francisco Camps, confirmó hace dos semanas, la transformación de los estudios de Artes y Oficios en diplomaturas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de marzo de 2000