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Tribuna:DÍA A DÍA

Germinal

Con los primeros rayos calientes del Sol empiezan los prometedores hormigueos y los esperanzados escozores. Todo bicho viviente, más encelado que un choto, busca nido para germinaciones diversas con el renovado hervor de la natura. Estos días radiantes hacen milagros. Y hasta los monaguillos de chespia con estos ardores se ven impelidos a invertir en Germinal -"¡Acción inmediata, y ponte guapa!"- que seguro que reblandece las durezas de cara y, claro, así, ya se puede lucir palmito; o el negro de la chilaba del architalibán, derechón fervientísimo, se torna morado, contagiado por los fervores electorales de los suyos y, mientras se instala en un feliz 69 aniversario con el obispo de Getafe, cumplen años el mismo día del mes de los partos de las corderas, ovejas y cabritos, nos impone "una economía para todos", no una riqueza para todos, que eso no lo quieren sus ultraliberales camaradas.Pues bien, hoy fiesta del beato Vicente Vilar, manisero, mártir de los nacionalcatólicos -a los martires rojo-republicanos no los beatifican-, memoria de los santos de Brescia, año 120, Faustino -de ¿Faustitas?, la divinidad fecundadora de los rebaños- y Jovita -de Iovis, Júpiter, padre de dioses, señor cósmico y solar-, suprimidos del calendario, no ya por "totalmente legendarios", sino porque en sus Actos Jovita "aparece como diácono, aunque era una mujer", es decir, molestaba el indicio de sacerdocio femenino -hay hagiografías que convierten en varón a Jovita, ¡señor, señor, el Germinal!- y, haberlas, húbolas diaconisas en la primitiva iglesia y diada del dudoso san Gabino, que reduce la duración de las enfermedades y de santa Georgia, oscura, aficionada a claros palomos angélicos, que hoy se casan por lo civil, sin tomar Germinal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2000