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El Parlament aprueba por unanimidad la creación de un fondo para rescatar peajes

El Parlament abrió ayer la puerta a nuevas rebajas en las tarifas de las autopistas. Y lo hizo por unanimidad, aprobando una propuesta de ERC en la que se defiende la creación de un fondo con el objetivo de rebajar o rescatar los peajes. Todos los grupos votaron a favor, pero en sus intervenciones aprovecharon para mostrar sus diferencias, notables pese a la unanimidad en la votación. La propuesta forma parte del pacto entre ERC y CiU para que los republicanos se abstuvieran en la investidura de Jordi Pujol como presidente, pero había sido reclamada por la izquierda en no pocas ocasiones.

La medida aprobada ayer por el Parlament necesita para su concreción el refrendo del Congreso de los Diputados. El diputado de ERC Joan Ridao, que defendió la propuesta, preguntaba ayer al resto de los grupos si su voto afirmativo se traduciría en el apoyo a la misma propuesta en Madrid. Pere Macias, por CiU, como Montserrat Tura, por el PSC, dieron respuestas afirmativas.Pero esta aparente coincidencia oculta serias diferencias. Así, Joan Boada (IC-V) defiende que el dinero del fondo se destine al transporte público, Dolors Montserrat (PP) reclama la gratuidad inmediata del túnel del Cadí (dependiente de la Generalitat) y Montserrat Tura (PSC) se preguntó cuándo aportará recursos propios el Gobierno catalán para rebajar peajes. La respuesta se la dio Pere Macias en los pasillos del Parlament: "El Gobierno catalán no piensa invertir una sola peseta en rescatar peajes. No es nuestra prioridad".

ERC y CiU prefirieron insistir en la "discriminación objetiva" de que son víctimas los catalanes en materia de peajes, pese a que éstos fueron positivos en su origen, según el diputado convergente Lluís Recoder. Y esa discriminación no evita que, como recordó Dolors Montserrat, las autopistas que son concesión de la Generalitat sean, de media, seis pesetas por kilómetro más caras que las que dependen del Gobierno central; asimismo criticó que no asistieran al debate ni el presidente, Jordi Pujol, ni los consejeros de Economía, Artur Mas, y Política Territorial, Pere Macias.

Los partidos estiman que el fondo para rebajar peajes tendrá una aportación de 14.000 millones anuales

Los cálculos sobre las cantidades con las que operaría el fondo para la rebaja y el rescate de peajes se hacen sobre lo pagado por las concesionarias en concepto de impuesto de sociedades en ejercicios pasados. El último del que se dispone de datos es el de 1998, y en ese año, los impuestos de las diferentes concesionarias por este concepto sumaron unos 14.000 millones de pesetas.Todos los grupos están de acuerdo en que este dinero sea traspasado a la Generalitat, pero no todos creen que deba servir sólo para rescatar peajes. Montserrat Tura defendió la inconveniencia de los traspasos finalistas, que no dejan las manos libres al Gobierno catalán, al tiempo que añadía: "Ahora toca actuar a la Generalitat, no puede seguir excusándose siempre en Madrid", al tiempo que recordaba que la B-30 no es toda gratuita ya que una parte de la A-7 se paga en el peaje de La Llagosta.

Joan Boada reclamó un debate sobre el transporte público, en su opinión, la verdadera cenicienta en Cataluña, mientras que Lluís Recoder se dedicó a desgranar las cifras que, en su opinión, muestran que los catalanes son "víctimas de una discriminación objetiva" ya que Cataluña es la comunidad que tiene mayor porcentaje de autopistas de peaje (29% del total), mientras que en Madrid sólo el 0,76% de las vías es de pago.

Joan Ridao afirmó que una de las medidas más urgentes es la supresión del peaje de Mollet, en la A-17, dependiente del Gobierno catalán. Según el diputado republicano, las concesionarias de autopistas de Cataluña facturaron en el año 1998 más de 75.000 millones de pesetas en concepto de peajes, "mientras que los gastos de explotación apenas llegaron a 18.000 millones".

La proposición de ley para la creación del fondo para el rescate de los peajes presentada por ERC era uno de los 15 puntos acordados entre la formación republicana y CiU para garantizar la investidura de Jordi Pujol como presidente de la Generalitat. No obstante, varios grupos recordaron que medidas similares habían sido propuestas antes, sin contar nunca con el apoyo de CiU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de febrero de 2000

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