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El PSE critica al PP por sus "bandazos" en Álava, pero le aprueba la prórroga Ambos partidos acuerdan aumentar el presupuesto en 1.523 millones

Los socialistas han acordado con el PP la prórroga presupuestaria en la Diputación de Álava, que permitirá afrontar nuevos gastos por importe de 1.523 millones de pesetas. Sin embargo, a un mes para las elecciones, no quieren escenificar una aproximación clara al gobierno foral, de modo que el PSE interpreta este acuerdo limitado como "una lección al PP por los errores y los bandazos que ha dado". No obstante, puede considerarse un primer paso hacia una próxima negociación entre ambos del presupuesto definitivo para este año.

El acuerdo anunciado ayer supone que, aparte de los 36.976 millones de pesetas (222 millones de euros) que incluía la prórroga automática efectuada el 1 de enero, la Diputación podrá invertir otros 1.523 millones. La mayor parte irá destinada a Bienestar Social (743 millones) y a asociaciones que prestan sus servicios a la Diputación. El departamento de Obras Públicas se lleva otros 385 millones, de los cuales 80 se invertirán para contratar el proyecto del tramo alavés de la Éibar-Vitoria (otros 70 se gastarán el año próximo, cuando quedará terminado el trabajo). La prórroga también servirá para financiar la reforma del Museo de Bellas Artes de Vitoria, la residencia de Llodio y otros proyectos. Las entidades locales obtendrán otros 250 millones; Agricultura, 100; y el departamento de Juventud y Deporte, ocho.Con todos estos gastos, el presupuesto de la Diputación, de momento, queda cerrado en 38.102 millones de pesetas (229 millones de euros), lejos de los 42.000 que el gobierno de Ramón Rabanera presentó el pasado noviembre, pero que al no obtener los apoyos suficientes se retiró. De este modo, la ausencia de un presupuesto definitivo limita gravemente la capacidad de maniobra de la Diputación, que no puede utilizar al máximo sus posibilidades de gasto. Actualmemente dispone de 4.000 millones, que sólo podrá invertir si más adelante consigue que se apruebe un nuevo proyecto. El PP no puede presentarlo por ahora, porque el PSE le ha sugerido que no lo haga antes de las elecciones. Y con condiciones.

El portavoz socialista en las Juntas Generales, Juan Carlos Prieto, estableció ayer unas primeras pautas: si Ramón Rabanera quiere que negociar el proyecto con el PSE, sólo puede hablar con esta formación. "Hasta ahora el PP ha estado picoteando en todos los partidos. A partir de ahora tendrán que ser más cautos", precisó Prieto. Además, hay otro impedimento. "El PP no puede llevar la iniciativa" en la negociación, según los socialistas, sino que todo cuanto presente debe pasar antes por su filtro. Esta exigencia, dice el PSE, se basa "simplemente en el sentido común". Los populares la entienden como una petición de "exclusividad".

Regadíos y financiación foral

La norma que regirá la prórroga se aprobará en las próximas semanas en un pleno de las Juntas Generales. En el preámbulo del texto llevará incluida una referencia a dos cuestiones importantes, que pretenden resolver el PP y el PSE mediante una nueva negociación. Ambos partidos se comprometen a empezar un debate para regular la financiación a las entidades locales y redactar un plan integral del agua en Álava. Éstos han sido dos temas polémicos en las últimas semanas, dado que los nacionalistas han pedido que se revise urgentemente el dinero que se destina a los municipios y han expresado sus dudas con respecto a algunas subvenciones concedidas a regadíos.

El gobierno foral no tiene inconvenientes en debatir estas cuestiones: "Cuanto antes se aborde, mejor", respondió ayer el diputado de Hacienda, Juan Antonio Zárate.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de febrero de 2000