ETA y los medios de comunicación
Hace tiempo que se produce una ecuación que muy pocos se paran a pensar. ETA mata cuando necesita dinero. ETA es una organización mafiosa arraigada en el pueblo como la siciliana y la napolitana. El éxito de una organización de esta naturaleza se basa en el chantaje emocional. Se podría decir que en cada familia vasca hay un etarra, que en un futuro puede ser funcionario del Gobierno autónomo. Hoy más que nunca es un problema vasco, estrictamente vasco. Esta organización de perfiles fascistas, enmascarada detrás de una confusa ideología nacionalista, juega al ratón y al gato con todo el país, catapultada por los medios de comunicación. Es vergonzante, y paradójico, que cuatro niñatos encapuchados convoquen una rueda de prensa, y que a ella acudan como corderitos las televisiones, las radios y los periódicos de todo el país para difundir sus macabros mensajes en primera plana. El eco que los medios prestan gratuitamente a las actividades de los etarras es un contrasentido. ETA no es una opción política. Es una banda armada, y como tal debería ser exiliada como fenómeno informativo a las páginas de sucesos. De otra forma, los medios de comunicación se convierten en cómplices indirectos de una partida de homicidas que practica el crimen y la extorsión, a la que le viene muy bien la publicidad. No estaría de más reflexionar sobre este aspecto de la cuestión.-


























































