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Un consejero prepotente, con mucho talento y poco talante

Talante, talante, como una letanía, repiten todos los que están implicados de una forma u otra en la educación: lástima de talante. Si no fuera por el carácter, el consejero Pezzi hubiera sacado mejor nota entre los que le han evaluado. Entre padres, sindicatos, y gentes relacionadas con la educación, el consejero ha obtenido un cinco pelado. A Pezzi se le reconoce un gran talento como gestor, valentía al afrontar los asuntos más complicados, capacidad para capear el temporal y una gran imaginación, propia de épocas de crisis. Aseguran que le ha tocado digerir el garbanzo más duro: la LOGSE. Pero no hacía falta ponerse así, vienen a decir todos.Así se puso al comienzo de la legislatura. De aquella época se recuerda su respuesta cuando los profesores de los centros concertados se quedaban en la calle por falta de alumnos, entre otras cosas: que paguen los despidos los patronos. Se enemistó con el profesorado innecesariamente, con los centros privados, con los sindicatos. Después ha ido suavizando sus modos, pero cuando salta la polémica, poquita broma. Le acusan de prepotente y de irritar y provocar permanentemente a los distintos colectivos.

Cuando las cosas van bien, el consejero es locuaz y dicharachero y, a veces, cuando van mal, sabe reconducir la situación y hacer bromas que provocan la carcajada. Pero los problemas están ahí y, como balance de su gestión, algunos opinan que ha puesto a raya todos los asuntos aunque sin culminar ninguno. Hay grandes temas que han salido adelante y propuestas interesantes que todavía son propuestas: se adelantó al propio Almunia con un programa electoral en el que incluía la apertura de los colegios los 365 días del año.

Sabor agridulce

La oposición le reconoce una gran dialéctica -ha dado buenas muestras de ello- pero afirman que le pierden las formas, la falta de respeto hacia sus adversarios. De tantos y tantos debates, a la oposición le ha quedado un sabor agridulce: da gusto discutir con quien maneja el discurso, pero molesta que descienda a lo personal para machacar al contrario. Los partidos políticos que componen el arco parlamentario andaluz dicen también que su gestión está marcada por el enfrentamiento y la falta de humildad.

Otros, más benevolentes, afirman que es "polémico como él solo", pero con gran conocimiento de la gestión y un buen interlocutor social. Pero ese talante polémico le ha dado un gran protagonismo, tanto a él como a la cartera que le ha tocado. Ha conseguido que la educación se entienda como una prioridad, dicen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de enero de 2000