Noizbait mezcla postulados sociales e inquietudes artísticas en "-bost"
La discografía del grupo getxotarra Noizbait acaba de verse ampliada a dos elepés con la edición de -bost, un álbum que, como su estreno (Inposatutako ereduak), ha visto la luz de la mano de Discos Suicidas. Esta compañía se ha encargado de editar y distribuir diez temas que discurren entre el rock convencional, el metal, el rock industrial y experimentos con bases electrónicas.En su nueva entrega el sexteto, que incluye dos vocalistas en sus filas, cuenta con la colaboración de miembros de Etsaiak, Lehiotikan y Jainko Gaiztoak, y aborda una temática propia de los grupos llamados borrokas, aquellos que para mostrar su inconformismo y rebeldía vilipendian tanto a religiones, como a cuerpos de policía y medios de prensa. De esta manera, meten en el mismo saco música, inquietudes artísticas, reivindicaciones sociales y postulados políticos.
Desde que se reunieran en 1995, los componentes de Noizbait no han tenido reparos en reconocer su admiración por bandas como Fear Factory y Clawfinger, y han puesto en circulación dos maquetas y dos elepés con sus canciones, unas composiciones que en -bost aderezan sampleando lo mismo el sonido de una máquina de marcianos que las declaraciones de un ministro del Partido Popular.


























































