Los cambios en la lista de los socialistas por Castellón provocan severos reproches a la gestora

Los cambios introducidos en la candidatura socialista al Congreso por la provincia de Castellón para situar en primer lugar a Jordi Sevilla y desplazar al segundo puesto a Mario Edo han provocado severos reproches a la comisión gestora del PSPV. Nadie pone en cuestión la valía de Jordi Sevilla, pero tanto Ximo Puig, alcalde de Morella, como Andrés Perelló, portavoz del Movimiento por el Cambio, tacharon el proceso de "erróneo" y "viciado de origen". Sevilla, por su parte, se mantiene al margen: "Ni he participado ni deseo hacerlo en las disputas internas del PSPV".

Los militantes que acudieron a las agrupaciones locales del PSPV de Castellón para expresar sus preferencias apoyaron mayoritariamente a Mario Edo como cabeza de lista por Castellón. Pero el comité federal del PSOE asumió las indicaciones de Joaquín Almunia, su secretario general, y optó por Sevilla, un experto en temas económicos con una larga trayectoria como asesor, que un día antes ocupaba la séptima plaza en la candidatura por Valencia.Sevilla ha trabajado en el gabinete de Presidencia de La Moncloa cuando Felipe González era presidente de Gobierno y estuvo junto a Pedro Solbes en los ministerios de Agricultura y Economía. Posteriormente trabajó para José Borrell y, en la actualidad, colabora con Almunia como uno de los máximos responsables del programa económico del partido.

Tanto Puig como Perelló destacaron la valía de Sevilla y le señalaron como "un magnífico compañero" acreedor de una "gran estima". Sin embargo, arremetieron con severidad contra el sistema de elaboración de las listas.

Puig explicó que la situación del partido "es poco lógica" desde el pasado congreso extraordinario, celebrado a mediados de septiembre, cuando la organización federal no aceptó el "resultado democrático" del cónclave y forzó las dimisiones de Joan Ignasi Pla y Joan Lerma. Según Puig el proceso de elaboración de las candidaturas ha estado así "viciado de origen" y la dirección del partido ha optado por seleccionar a los candidatos "según le parece".

Puig sugirió "mayor democracia, más federalismo y más respeto al País Valenciano" como único camino posible para mejorar la difícil situación interna del PSPV.

Perelló subrayó que los cambios en la candidatura de Castellón son "una prolongación más del cúmulo de errores" que ha cometida la gestora socialista, muchos de ellos "innecesarios y evitables". "El PSPV tiene que practicar en su casa lo que propugna para la sociedad", dijo. Y lamentó la "reacción en contra" del espíritu de las primarias en el seno del partido, cuyos militantes han pasado de la "ilusión a la depresión" y han optado por "dar la espalda al proceso interno" con una bajísima participación en las agrupaciones locales, un indicador que Perelló consideró "muy elocuente".

Reconocido prestigio

Diego Macià, presidente de la gestora socialista, presentó la modificación de las listas en el seno del comité federal como "un pequeño cambio" que permitió cerrar un "proceso que no siempre es fácil". Macià negó que la gestora hubiera sido desautorizada por el comité federal de listas y presentó el cambio dela cartel de Castellón como fruto del diálogo y las sugerencias de los compañeros.

El presidente de la gestora señaló que Sevilla es una persona de "reconocido prestigio" y desestimó sin pestañear los comentarios críticos hacia el proceso: "Hagamos lo que hagamos, Perelló dirá que está mal", dijo.

Sevilla, repentinamente envuelto en la polémica, se apresuró a destacar su condición de ajeno a las batallas domésticas de los socialistas valencianos: "Ni he participado ni deseo hacerlo en las disputas internas del PSPV".

Economista de 43 años, Sevilla negó que haya "diferencias ideológicas ni proyectos diferentes" entre las distintas familias del socialismo valenciano y apostó por "cerrar filas porque afrontamos unas elecciones que podemos ganar si lo hacemos bien". Sevilla aseguró: "Hace ya tiempo que Almunia dijo que quería contar conmigo para el Congreso de los Diputados". Y, aunque admitió que no es natural de Castellón, aseguró conocer de sobra los problemas de la provincia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de diciembre de 1999.

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