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Miles de croatas despiden a Tudjman ante una ausencia llamativa de mandatarios extranjeros

El presidente de Croacia, Franjo Tudjman,recibió ayer sepultura en Zagreb ante cientos de miles de croatas, en unas exequias en las que apenas participaron dignatarios internacionales. Sólo el presidente de Turquía,Suleiman Demirel, asistió a las ceremonias, además de los primeros ministros de los países vecinos de Croacia, Hungría, Eslovenia y Macedonia. Esta ausencia de dirigentes internacionales se considera "descortés y contraproducente" para la oposición en las próximas elecciones, según Davor Butkovic, un destacado analista del periódico de oposición Jutarni List.

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Cientos de miles de ciudadanos, muchos llorando, acudieron al cementerio de Mirogoj, en el que enterraron a Tudjman con los máximos honores estatales, en agradecimiento por la independencia lograda por él en 1991. El presidente del Parlamento, que ejerce funciones de presidente de Croacia, Vlatko Pavletic, dijo: "Él es el fundador de la Croacia eterna. Su desaparición es una tragedia para el pueblo croata en su conjunto". El escritor croata Ivan Aralica se dirigirió al fallecido: "Tú has realizado para tu pueblo la idea que como historiador escribiste en uno de tus libros: de que los pueblos pequeños, tal como los grandes, deben tener su Estado, y que deben vigilar, día y noche, para reconocer el momento" de la independencia.A continuación entregaron a la esposa del fallecido, Ankica, la bandera croata que cubría el féretro, que besó mientras lloraba. Después introdujeron el ataúd en una tumba de granito negro, al mismo tiempo que sonaba el himno nacional y se escuchaban las oraciones del número uno de la Iglesia católica croata, el arzobispo de Zagreb, Josip Bozanic. Repicaban las campanas de todas las iglesias de Croacia y tres aviones militares sobrevolaban el sepulcro, situado a la entrada del cementerio Mirogoj, de Zagreb, en el centro de Las Arcadas, donde yacen los croatas más ilustres.

El diario liberal Jutarni List comentó ayer: "El hecho de que a los funerales no haya llegado nadie de Estados Unidos, Reino Unido y Francia y el bajo rango de los demás representantes del mundo (..) testimonia que la Croacia de Tudjman no ha tenido amigos". En un editorial, el redactor jefe del rotativo, Davor Butkovic, calificó la ausencia de mandatarios en el entierro de "descortés y potencialmente muy contraproducente" para la oposición en las próximas elecciones legislativas, convocadas para el próximo 3 de enero. Según los sondeos, ganará la oposición. Tras el fallecimiento de Tudjman deben celebrarse elecciones presidenciales en el plazo máximo de 60 días.

La insuficiente cooperación de Croacia con el Tribunal Penal de La Haya, que juzga los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia, es una de las razones del aislamiento internacional del país. También su política hacia Bosnia, ya que Tudjman, uno de los firmantes de los acuerdos de Dayton, se pronunciaba poco antes de su muerte por la creación de una entidad croato-bosnia, en contra de lo previsto en ese tratado de paz.

Recuperar la democracia

Tudjman falló también al incumplir las promesas de permitir el libre retorno de los refugiados serbios a sus hogares en Croacia y por su desdén por las normas democráticas y los derechos humanos. Los estadistas extranjeros destacaron en sus telegramas de pésame un reservado respeto hacia Tudjman y, sobre todo, el deseo de que Croacia tome en el futuro el camino de la democracia y del acercamiento a Europa, objetivos que prometen los partidos políticos más importantes del país.

La oposición, media docena de partidos socialdemócratas y de izquierdas, teme ahora que estos funerales y el luto nacional devuelvan la popularidad a la nacionalista Unión Democrática Croata (HDZ) de Tudjman.

La arruinada economía, el desempleo, la corrupción y el vertiginoso enriquecimiento de la élite privilegiada cercana a Tudjman, junto con la caída del nivel de vida, son las razones básicas de la gran caída de popularidad de la HDZ. No obstante, nadie duda de que, tras la desaparición de Tudjman, que gobernó de forma autoritaria Croacia desde que llegó al poder en 1990, al país le queda ahora la tarea de hallar una nueva identidad, más moderna y democrática.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de diciembre de 1999

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