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Un hombre denunciado por maltrato mata a su ex compañera y se suicida

La víctima había acudido dos veces a la policía por las palizas recibidas

Vilanova i la Geltrú

Manolo E.L., apodado El Martillo, se presentó ayer en casa de su ex compañera, María Dolores D. G., en la plaza de la Rajanta, de Vilanova i la Geltrú (Barcelona). Discutieron, pero esta vez él no se limitó a golpearla como otras veces. Sacó una pistola y disparó dos tiros a bocajarro, uno al pecho y otro a la cabeza. Acto seguido se suicidó. El Martillo había sido detenido ya en una ocasión por malos tratos a su compañera.

Manolo E.L. tenía 25 años, y Dolores G.D, 24. Ella tenía un hijo de tres años, fruto de una relación anterior. Según la policía, ambos tenían antecedentes. Los vecinos del barrio de Mar explican que los dos habían estado enganchados a la droga, aunque ella intentaba ahora desintoxicarse con el apoyo de su familia. Manolo y Dolores habían salido juntos dos años, pero ella había roto con él por lo peligrosa que resultaba la convivencia.Ayer por la mañana, sobre las 11.50, aprovechando que la madre de Dolores había salido a comprar, Manolo se presentó en el domicilio de su ex compañera, situado en un bloque de pisos. Ambos habían discutido ya la noche anterior.

Gritos

En esta ocasión, los vecinos llegaron a oír algunos gritos, pero todo sucedió muy rápido. Dos disparos, y luego un tercero. La policía recogió tres casquillos en el lugar del crimen.

Los familiares y conocidos de la joven estaban ayer consternados. "Aún no me puedo creer que esto haya pasado", reconocía una amiga de la víctima. Sin embargo, según la policía, Manolo ya había sido detenido en septiembre de 1998 acusado de haber propinado una paliza a su compañera. En aquella ocasión, después de pasar a disposición judicial, quedó en libertad. María Dolores volvió a denunciarle en junio pasado por otros malos tratos y agresiones. Ella, por su parte, figuraba en los archivos policiales acusada de un delito de agresión con arma blanca, supuestamente cometido a principios de este año contra una tercera persona.

La policía vincula al agresor con el tráfico de drogas. Lo del alias de El Martillo no es casual: Manolo llevaba a veces consigo un pequeño martillo, sólo que en su caso no era para trabajos de bricolaje. Cuando lo creía oportuno, utilizaba esta herramienta como arma. Además, tenía un perro de presa, poco popular en el barrio por su agresividad.

Los vecinos describen al fallecido como una persona conflictiva, por lo que trataban de evitarlo o de cruzarse en su camino. María Dolores también intentó apartarlo de su vida, pero fue demasiado tarde.

El caso de Calvià

Por otra parte, la ciudadana yugoslava Tatjana Vassic, de 35 años, se encuentra "clínicamente muerta" tras la brutal paliza que recibió el pasado domingo de su compañero sentimental, según los médicos. Su agresor, el ciudadano de origen estadounidense, pero nacionalizado español, Diego M.H., permanece ingresado en prisión desde el mismo día de los hechos, que se registraron en una vivienda del municipio mallorquín de Calvià que ambos compartían.

La víctima lleva cinco días en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Son Dureta en estado de coma profundo, con la tráquea partida y con el cerebro gravemente dañado. Tatjana Vassic había denunciado a Diego M. H. al menos en otras cuatro oportunidades, según sus padres, por amenazas y lesiones, informa Patricio Candia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de diciembre de 1999