SANIDAD

Varios hospitales británicos extraían órganos infantiles sin permiso

254 padres han recibido una nota explicativa de los hechos, 10 años después de que fallecieran sus hijos

Un sondeo urgente efectuado por la cadena de televisión BBC, confirma que ocho de las 10 principales fundaciones sanitarias del Reino Unido, organismos que agrupan a los hospitales de la red pública, extraen órganos de niños muertos sin el consentimiento paterno. El hallazgo confirma las sospechas de las 70 familias británicas que han impulsado la apertura de una investigación oficial.

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¿Por qué sus hijos fueron sujetos a dichas prácticas en el centro médico Alder Hey de Liverpool hace casi una década? Esta pregunta se espera que halle respuesta en el informe oficial sobre el particular que el Gobierno espera tener concluido para el próximo mes de marzo.Los hospitales revisados por la televisión publica británica abarcan todo el Reino Unido desde Londres a Birmingham y desde Leeds a Southampton. Tres de sus gerentes han señalado que los órganos no se extraen sin consultar antes a las familias, "desde que ocurrió lo de Bristol". La Royal Infirmary de dicha localidad está siendo objeto de otra inspección, después de que una veintena de bebés falleciera en operaciones abiertas de corazón siendo despojados luego de todos sus órganos. Tampoco en este caso fueron informados los padres, que acusan al centro de engañarles.

El principal responsable de las extracciones efectuadas en Liverpool, el patólogo pediátrico Dick van Velzen, hizo saber ayer desde Holanda, donde trabaja ahora, que estaría dispuesto a hablar con los 70 padres deseosos de una explicación. La demanda de una de las parejas, el matrimonio Valentine, ha provocado la reapertura del caso en el hospital Alder Hey de dicha ciudad. A pesar de haber advertido hace nueve años que deseaban enterrar a su niña "entera", la pequeña perdió todos sus órganos vitales antes del entierro.

850 niños afectados

El Consejo General de la Medicina, órgano rector de la profesión en el Reino Unido, está analizando también el caso del hospital Alder Hey. Dado que las extracciones secretas podrían afectar a cerca de 850 niños, el caso está siendo presentado ya como uno de los posibles escándalos sanitarios más relevantes del país. Para los patólogos, sin embargo, se trata de una práctica médica que no ha contado con una guía clara hasta hace muy poco. Por el momento, 254 padres de Liverpool han recibido, casi una década después, una nota explicativa de lo ocurrido.

El ministro de Sanidad, Alan Milburn, ha declarado que cualquiera que haya escuchado los detalles del caso no puede más estremecerse:"Es fundamental que los padres de esos niños puedan ser escuchados", dijo tras anunciar la apertura de una investigación.

Muchos de estos niños que fueron hospitalizados en la década de los 80 y perdieron sus vidas tras ser intervenidos quirúrgicamente, podrían haberse salvado, según una investigación realizada por un hospital de Bristol, informa Efe. Janet Valentine, una de las madres afectadas procedente de Gales relata que conoció la desagradable noticia de que a su hija le habían extirpado los órganos al morir hace dos meses: "Yo nunca di permiso", asegura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 04 de diciembre de 1999.

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